martes, 24 de mayo de 2022

Regimiento de América N° 5

REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

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En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años.

En la revista El Tradicional  N° 93 de enero de 2010, se publicó el siguiente interesante artículo sobre "El regimiento de América".





EL REGIMIENTO 

"DE AMÉRICA", NÚMERO 5  1810-1811 

por Guillermo Palombo 



Para aumentar los efectivos de la guarnición militar de Buenos Aires, la Primera Junta, además de aumentar los efectivos de los batallones existentes elevados a regimientos, decretó la formación de un nuevo regimiento de Infantería, tarea que encomendó a Domingo French. Regimiento que es el objeto de esta nota, redactada sobre la base de la lectura de los documentos originales que se conservan en varios legajos de nuestro Archivo General de la Nación.

El 18 de junio de 1810, French elevó su proyecto a la Junta. Contenía cuatro cláusulas. En la primera, describía el uniforme para el nuevo cuerpo “que ha de llamarse de Patriotas de Buenos Aires”. En la segunda, propiciaba que los oficiales (desde alférez hasta capitán) entraran a gozar sueldo cuando sus respectivas compañías tuvieran alistados treinta hombres, con las calidades exigidas para el servicio por las ordenanzas militares. En la tercera, solicitaba que tampoco gozara de sueldo la Plana Mayor hasta tanto estuviese formado un batallón con treinta hombres por compañía. Y en la cuarta, pedía que, para la rápida formación del cuerpo, se expidieran los despachos de los oficiales, a cuyo efecto acompañó, por separado, una lista de los ciudadanos que propuso al efecto.

La planta del regimiento constaría de una plana mayor (teniente coronel, sargento mayor, dos ayudantes mayores, dos abanderados, capellán y cirujano) y dos batallones de nueve compañías cada uno (la primera de granaderos y las ocho restantes de fusileros).

El 27 de junio, la Junta confirió distintos empleos. A Domingo French el de coronel “del nuevo Regimiento de América”. Antonio Luis Beruti recibió el de teniente coronel. Y se expidieron los despachos para los oficiales del primer batallón, si bien con cambios respecto de la lista de los que originariamente habían sido propuestos.

Para reunir la tropa necesaria se recurrió a diversos arbitrios. El 4 de julio, el sargento mayor del nuevo regimiento, Alejandro Medrano, solicitó que pasaran al América varios cabos veteranos de los Fijos de Infantería y de Dragones, y de los Blandengues de la Frontera de Buenos Aires y de Montevideo. Esos cabos, ascendidos a sargentos primeros, el día 6 fueron destinados al nuevo regimiento. El 29 de julio se pidió a los comandantes de los cuerpos que estaban fuera de servicio (Migueletes, Labradores, Húsares de Vivas y de Núñez, Gallegos, Vizcaínos y Castellanos) que pasaran al gobierno una relación de sus hombres, con indicación de sus ocupaciones y oficios, y si los ejercían, para completar el América y los demás regimientos de la guarnición. Además, se recibió el aporte de los sargentos, cabos, soldados y cadetes del Fijo de Infantería, según lo resolvió la Junta el 3 y el 8 de noviembre. También se propuso la recluta de vagos de las zonas de Magdalena, Lobos y el Salado. Hasta La Real Audiencia envió algún preso condenado que estaba a su disposición. También hubo deserciones, pero finalmente el regimiento quedó organizado.

Y tuvo su banda de música. El 19 de julio, French pidió que le fuera transferido el pífano Juan de Dios Castellanos, del Real Cuerpo de Artillería, para la enseñanza de los pífanos del nuevo regimiento. El 8 de noviembre la Junta dispuso que toda la banda de música del regimiento de Dragones, extinguido cinco días antes, pasara al de América. Su primer Tambor Mayor, con grado de sargento primero, fue Luciano Maciel. Pero por su inconducta fue “depuesto de su empleo” y destinado a servir“de último soldado”. Para reemplazarlo se solicitó a Romualdo Caraballo, que era uno de los dos tambores que le quedaban al Real Cuerpo de Artillería.

Para ubicar a los reclutas, se dispuso primero de una de las cuadras del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires, y después, para cuartel propio, se solicitó arrendar una casa propiedad de Magdalena del Arco, en que vivía Manuel Blanco, alquilada a una inglesa. En tanto que fueron solicitados, para la labor administrativa diaria, los enseres que habían pertenecido a la Mayoría del Cuerpo de Cazadores, ya extinguido, que había mandado González Rivadavia. Y hubo algún conflicto para designar cirujano, pues propuesto el doctor Millán, se desató una polémica acerca de los médicos “latinos” y los “romanistas”.

El 4 de noviembre la Junta comunicó a French que para guardar uniformidad en la nomenclatura de la guarnición de Buenos Aires su regimiento se titularía Regimiento N° 5 “conservando siempre el título de América que se le puso al tiempo de su creación”. Lo que revela que el de “Patriotas de Buenos Aires”, propuesto por French, no llegó a tener vigencia. Después de un interinato del coronel Marcos González Balcarce, el 6 de octubre de 1811 el gobierno resolvió que el mando del regimiento se entregara nuevamente a French. El 30 de diciembre, el gobierno resolvió que el nuevo pie de organización de los regimientos de la guarnición sería de diez compañías de ciento veinte plazas cada una, y que en lugar de N° 5, la unidad al mando de French pasaría a denominarse Regimiento N° 3.

Tal es, en apretada síntesis, el proceso de formación del regimiento. Detengámonos ahora, brevemente, en las características particulares de su uniforme.


Luis de Beaufort


Ilustra esta nota una lámina de Luis de Beaufort, que contiene cinco figuras con los uniformes usados en 1810 y 1811. Se trata, de izquierda a derecha, de un sargento del Regimiento de América, un gastador y un granadero de los Regimientos de Patricios, un oficial de Granaderos de Infantería y el Tambor Mayor del América.

Viste, el sargento del América, el uniforme que French propuso al gobierno en la cláusula primera de su comunicación del 18 de junio de 1810: “Ha de ser el mismo que visten los Batallones de Patricios, con la sola diferencia del penacho rojo y una estrella de igual color”. Aunque advierto que en la figura de Beaufortno se ve la estrella, y el penacho de la gorra o chacó es blanco. El uniforme de Patricios que se menciona era “el general del Ejército”, que he descripto en sus pormenores en mi nota aparecida en “El Tradicional” N° 92, a la que remito al lector interesado.

Las prendas de uniforme mencionadas en sendos inventarios del Almacén de Vestuarios del regimiento América, fechados el 23 de abril y el 4 de noviembre de 1811, revelan la coincidencia del uniforme documentado para los Patricios con las alteraciones propuestas por French. De ello resulta posible reconstruirlo de la siguiente manera: casaca azul, con cuello y bocamangas grana, vivos blancos, y botón amarillo; chaleco y pantalón blanco; zapatos ingleses y botín de paño negro; gorra de suela con escudo de latón y penacho de lana encarnado .

La estrella, de seda carmesí, se usó hasta mediados de 1811. El 18 de junio de ese año, el jefe del regimiento, que era Marcos González Balcarce, solicitó al gobierno, que lo autorizó diez días después, el uso de “una cifra con las letras iniciales de la denominación del regimiento y el número 5 que tiene”, que debían llevar los oficiales y la tropa “en la manga izquierda de la casaca, bordada de oro los primeros y de seda los segundos, sobre fondo verde y vivo blanco para que a distancia no se confundan con los regimientos 1 y 2 [Patricios] que en el mismo uniforme llevan la cifra Buenos Ayres en fondo blanco, suprimiéndose la estrella roja que ahora tienen, luego que se consuman las que hay”. Consta, en el citado inventario del 4 de noviembre de 1811, que las cifras que reemplazarían a la estrella en el uniforme de los oficiales estaban “bordadas de hilo de oro”. Pero las estrellas de la tropa no debieron consumirse muy rápido, porque todavía en enero de 1814 el Guarda Almacén de Hacienda disponía en los depósitos de 553 “estrellas de seda carmesí”. El Tambor Mayor, dibujado por Beaufort (lo fue después por dos recordados uniformólogos argentinos: Jorge Fernández Rivas y Pepe Balaguer), viste conforme a las siguientes prendas incluidas en el mencionado inventario del 4 de noviembre: “casaca de paño blanco fino con solapas y botas negras, y una cifra del Regimiento bordada de hilo de oro”, “pantalón del mismo paño”, “sombrero elástico con presilla de galón de oro”, y un par de "botines de paño negro entrefino”, y las charreteras.

Al margen del América, completan la lámina un granadero de Patricios, con la gorra de su instituto, y un gastador, también de la compañía de granaderos, que lleva “mandil”, un delantal de cuero que a petición de Esteban Romero, el 19 de junio de 1810 la Junta le ordenó al subinspector de Artillería que mandara construir. Por su parte, el oficial de Granaderos de Infantería luce el uniforme que he descripto al ocuparme de ese regimiento en “El Tradicional” N° 91.

Y con esto concluyo la “petit histoire” del América N° 5, el regimiento de French y Beruti, que fue popularmente conocido, por su emblema distintivo, como “Regimiento de la Estrella”, nacido en los albores de la Patria.