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miércoles, 1 de mayo de 2024

El primer empréstito, Rosas y las Malvinas - Revista Todo es Historia

En el N° 675 de la revista Todo es Historia del mes de abril de 2024, fué publicado el siguiente artículo sobre el primer empréstito, Rosas y las Malvinas, de autoría del director de este Blog, Norberto J. Chiviló.

Observación: En primer término se publica el escaneo de las páginas de la revista correspondientes al artículo.

Como su lectura puede ser dificultosa para algunas personas, por la medida de las letras, a continuación está la transcripción del artículo con letra más legible.


Revista Todo es Historia

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Islas Malvinas

Fragata Heroína

Malvinas

Revista Todo es Historia

Norberto Chiviló

Todo es Historia

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1825 -1852 EXPANSIÓN BRITÁNICA EN EL ATLÁNTICO SUR

EL PRIMER EMPRÉSTITO, ROSAS Y LAS MALVINAS

                                                    por Norberto Jorge Chiviló


Para abordar este tema, es necesario un breve pantallazo y ubicarnos en el tiempo y lugar, para analizar la historia.


El empréstito de la Baring Brothers

Durante el gobierno de Martín Rodríguez al frente de la provincia de Buenos Aires y a instancias de su ministro de Gobierno, Bernardino Rivadavia se autorizó por ley del 28 de noviembre de 1822 la contratación de un empréstito con la finalidad de construir un puerto en Buenos Aires, dotar de agua corriente a la ciudad y fundar tres pueblos en la frontera. Su contratación se efectivizó el 1° de julio de 1824 con la banca inglesa Baring Brothers & Co., por 1.000.000 de Libras esterlinas ( £ ), a un interés del 6% anual. Del £ 1.000.000, por las cuales Buenos Aires quedó endeudada, solo se “recibió” la cantidad de £ 560.000, ya que al monto originario se le descontaron “comisiones” e intereses cobrados por adelantado. El pago de la deuda estaba garantizada con la totalidad de las tierras públicas de la provincia. Ese empréstito fue un verdadero fraude.

Estos préstamos que se hicieron por intermedio de distintas bancas inglesas, a las jóvenes repúblicas americanas, tuvieron por finalidad de convertir a Inglaterra en acreedora y así lograr la dominación económica de estos nuevos países.

Pero eso no es todo, ese importe no vino en metálico, sino en una ínfima cantidad, sino que lo fue a través de documentos a descontarse por los comerciantes ingleses de Buenos Aires.

Roberto de Lafèrrere, dice acerca de la suma recibida: “…fue una suma irrisoria, como que la operación real consistió principalmente en emitir documentos de crédito sobre los comerciantes ingleses de la plaza: ingleses de nacionalidad, pero con capitales formados o acrecidos en el país. Los ingleses, pues, nos prestaron lo nuestro y después nos lo cobraron con intereses como si fuera de ellos”.

Si bien en un principio se hipotecó solo el territorio de la Provincia, incomprensiblemente, después y durante la presidencia de Rivadavia, la garantía se extendió a todo el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El Dr. Salvador María del Carril que era su ministro de Hacienda por nota del 27 de abril de 1826, dice: “Comunico a los señores Baring Brothers y Cía. que tomaba medidas para asegurar el servicio, haciéndoles notar que el empréstito estaba ahora garantido por todo el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata.”

Anualmente, debían abonarse los servicios de esa deuda. Cuando Dorrego fue Gobernador, para hacer frente a esos pagos, debieron venderse las fragatas Asia y Congreso, que se estaban alistando en Inglaterra, para intervenir en la guerra contra el Brasil.

Raúl Scalabrini Ortíz, afirma: “Los servicios de este empréstito se cumplieron hasta el 1° de julio de 1827 y permanecieron suspendidos hasta 1857, con excepción de varias mensualidades pagadas por Rosas en los años 1846, 1850 y 1851 y que en total sumaron según las cuentas de Woodbine Parish £ 43.965.”


Estados Unidos en la isla Soledad        

Durante el primer gobierno de Rosas, el 31 de diciembre de 1831 se produjo un atentado a nuestra soberanía cuando la fragata estadounidense Lexington al mando del capitán Silas Duncan, llegó a las islas Malvinas. La agresión, consistió en un ataque armado y el saqueo contra el asentamiento argentino de la isla Soledad, como represalia por el apresamiento de tres goletas estadounidenses que se encontraban cazando focas sin haber abonado los derechos de pesca a las autoridades argentinas. Ese artero ataque originó la protesta de nuestro gobierno a la potencia del norte. El reclamo argentino fue rechazado y el cónsul estadounidense fue expulsado de Buenos Aires, interrumpiéndose así las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El representante de Estados Unidos aconsejó a sus autoridades que declararan la guerra a la Confederación, cosa que no ocurrió afortunadamente.


La usurpación de las Malvinas

Finalizado el mandato de Rosas como gobernador de la Provincia, el 17 de diciembre de 1832, fue sucedido en el cargo por el brigadier general Juan Ramón González Balcarce.

El 3 de enero de 1833, se produjo otro atropello inglés en nuestras islas Malvinas, cuando fuerzas inglesas que arribaron con la corbeta HMS Clio -al mando del capitán John James Onslow-, poderosamente armada con 18 cañones, desalojaron a la pequeña guarnición que allí se encontraba y se establecieron en el lugar, usurpando así el territorio nacional. Se imponía el “derecho” del fuerte y poderoso. Ninguna responsabilidad podemos atribuir al Gobierno de Balcarce por este hecho, sino a la política imperialista británica, que utilizó a estas islas como punto de recalada y abastecimiento de sus naves que surcaban todos los mares del mundo y sobre todo teniendo en cuenta que las islas se encontraban en un lugar estratégico del Atlántico Sur, cercanas al Estrecho de Magallanes y al Cabo de Hornos, lugar de paso hacia el Océano Pacífico.

El gobierno de Balcarce protestó inmediatamente por tal usurpación al encargado de negocios británico en Buenos Aires, efectuando también los reclamos pertinentes por intermedio del ministro argentino acreditado ante la Corona británica, Dr. Manuel Moreno.

Sin importarle que desde 1825 se había firmado un tratado de amistad y comercio entre nuestro país y Gran Bretaña, se produjo el atropello británico a la joven república americana, ocupando sin derecho, parte de su territorio insular.


El segundo mandato de Rosas

Rosas volvió al poder, el 13 de abril de 1835. A finales de 1836 le exigió al gobierno británico una respuesta al reclamo que había hecho Moreno y volvió a insistir en diciembre de 1841. Durante todo su gobierno, en sus mensajes anuales a la Legislatura hacía referencia a la cuestión Malvinas, manifestando la confianza en recuperar aquél territorio y ratificando también nuestros derechos sobre las islas.

En el mensaje que corresponde al 27 de diciembre de 1837, hizo referencia al empréstito: “... pesa sobre el gobierno la dificultad de sus compromisos con el empréstito de Inglaterra. Las reclamaciones de aquellos acreedores no pueden dejar de ser atendidas, si presentadas con dignidad vienen niveladas por los principios de una justicia distributiva. El gobierno desea con vehemencia arribar a una transacción, que en sí misma presente la posibilidad de su exacto cumplimiento. Para conseguirlo no omitirá ninguno de los medios que sugieran su razón y la prudencia”.


La situación internacional

A principios del siglo XIX, Inglaterra era la primera potencia, ya que su armada dominaba todos los mares -y las rutas marítimas- y por ende dominaba el comercio. Fué también la primera potencia industrial y de allí la necesidad de obtener materia prima para sus industrias y también la necesidad de colocar sus productos manufacturados.

Construyó un gran imperio -especialmente durante el siglo XIX-, con dominios y colonias esparcidas por los 5 continentes. Sus buques necesitaban lugar de amarre y abastecimiento en las largas rutas que debían surcar.

Cualquier pretexto era válido para lograr ganancias territoriales, establecer colonias, o bien obtener beneficios para su comercio. Muchas veces como ocurrió con nuestro país se valieron de partidos políticos, quienes los alentaron en sus empresas colonialistas o actuaron como auxiliares.

Francia que le iba a la saga, era la segunda potencia de la época. Los franceses, habían visto herido su orgullo nacional con la derrota de Napoleón y la caída del Primer Imperio que el sardo había creado, pero sus gobernantes después de la restauración monárquica, quisieron reverdecer viejos laureles y para ello fue necesario promover nuevas conquistas y al igual que los ingleses no escatimaron esfuerzos para lograrlo, para ello intervinieron principalmente en el sudeste asiático -Indochina-, en Argel, Méjico y otros.


La situación en Sud América

Ambas potencias -Inglaterra y Francia- también intervinieron en Sud América.

En la región del Plata, los franceses también crearon problemas a los dos países ribereños, la Argentina y el Uruguay. Con diversas excusas, dispusieron en marzo de 1838, el bloqueo del río de la Plata contra nuestro país y también intervinieron en las cuestiones domésticas uruguayas, promoviendo la caída del presidente Manuel Oribe en octubre del mismo año y su reemplazo por Fructuoso Rivera.

El conflicto que nuestro país mantuvo con Francia por el bloqueo, duró prácticamente dos años y medio, hasta que se firmó el tratado Arana-Mackau (1) el 21 de octubre de 1840.

En Febrero de 1843, Oribe al mando de tropas uruguayas y argentinas, puso sitio a la ciudad de Montevideo, convertida en una verdadera fortaleza, pero los sitiados recibían refuerzos y abastecimientos por el río, por lo que el 1°de abril, Brown al frente de la escuadra de la Confederación, la bloquea también por agua. 

El comodoro inglés John Brett Purvis, jefe de la escuadra inglesa con asiento en Sudamérica,  considera a Brown como súbdito británico y con la fuerza se opone a las acciones que Brown había emprendido contra los riberistas y al bloqueo, desconociendo el derecho de nuestro país al mismo, como lo establecía el derecho de gentes de la época. La oposición de Purvis era por “no reconocer el gobierno de S. M. B. (Su Majestad Británica) a los nuevos pueblos de Sudamérica como potencias marítimas autorizadas para el ejercicio de tan alto e importante derecho como el bloqueo”. A fin de evitar confrontaciones que pudiera derivar en una guerra con las potencias extranjeras, Rosas ordenó el retiro de la escuadra naval.


El reclamo de los bonistas ingleses

Durante su gobierno de Rosas al frente de la Confederación, se vio impedido de abonar los servicios de la deuda del empréstito Baring, porque debió ocuparse, entre otras cuestiones, de mantener numerosos ejércitos para enfrentar las agresiones externas e internas hacia la Confederación, como así también los bloqueos.

Los bonistas -bonholders- presionaban al gobierno inglés para que reclamaran al argentino y obtuviera el cobro compulsivo de la deuda, garantizada con todo el territorio de la entonces Confederación Argentina.

En el año del bloqueo francés (1) 1838, el Ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Arana en nota confidencial que había mandado a Manuel Moreno, le pidió que cuando hiciere el reclamo ante la Corona británica “respecto a la ocupación de las islas Malvinas, explorara con sagacidad sin que se le pueda trascender ser idea de este gobierno si habría disposición en el de S.M.B. a hacer lugar a una transacción pecuniaria para cancelar la deuda pendiente del Empréstito Argentino”.

“Entraba bien -dice Domingo Sierra- en la forma de ser de Rosas, un ofrecimiento que no lo comprometiera, pero que podría comprometer al gobierno británico, si forzado por los tenedores de títulos del empréstito, aceptaba la propuesta, para lo cual tenía que admitir la soberanía argentina sobre las Malvinas”.

El gobierno, trató de ganarse el apoyo de los "bonoleros” como llamaba Rosas a los bonholders, tenedores de bonos del empréstito, manifestando la imposibilidad de cumplir con el pago de las rentas del empréstito debido a los menores ingresos de aduana, por el bloqueo.

En Inglaterra se formó un Comité de tenedores de títulos de Buenos Aires, denominado Committee of Buenos Ayres bonholders, quienes presionaron al Gobierno británico a fin de que exigiera al gobierno francés el cese del bloqueo, que indirectamente los perjudicaba. Lord Palmerston, ministro inglés, exigió así en 1840 el cese del bloqueo francés, lo que finalmente ocurrió.

Terminado el bloqueo y como los pagos aún no se reiniciaban, el comité de bonistas y la Casa Baring nombraron de común acuerdo a Frank Palicieu Falconet (o Falconnet), para que se trasladara a Buenos Aires y reclamara al gobierno argentino y ejecutara las garantías, para lograr el cobro de lo adeudado. Es la época en que los acreedores de los países imperialistas pretendían cobrar las deuda al amparo de los cañones de sus barcos y en el Río de la Plata, justamente había una presión naval inglesa muy fuerte.

En efecto, para cumplir su misión, en 1842 llegó a Buenos Aires, el representante designado, Sr. Falconet.


El ofrecimiento de Rosas 

En el año 1880, el gobierno norteamericano, por intermedio de su representante diplomático acreditado en Buenos Aires, solicitó al gobierno argentino, le hiciera conocer una amplia información sobre la historia financiera, económica y monetaria de nuestro país. Ese trabajo le fue encomendado al Dr. Pedro Agote quien presentó un año más tarde el documento  oficial “Informe sobre la deuda pública”, en el que por primera vez salió a la luz el hecho de que Rosas había intentado cancelar el empréstito, con sus servicios adeudados que en esos momentos ascendía a la astronómica suma de 1.900.000 libras, dando en pago las islas Malvinas.

Alfredo Ortíz de Rozas, dice: “Los pagos se habían suspendido por quince años. La deuda ascendía a 1.900.000 libras o sea 9.500.000 pesos fuertes, que, al cambio de la época equivalía a una suma mayor de 200.000.000 de pesos moneda corriente; es decir, que la deuda sobrepasaba el monto total del presupuesto de gobierno en casi cinco veces, pues en 1842 era de 43.000.000 de pesos moneda corriente”. 

Continúa Agote: “Quiero hacer constar en este documento destinado a un gobierno extranjero, que los gobiernos de Buenos Aires y de la Nación no han perdido nunca de vista esta obligación, y que en medio de las guerras civiles y nacionales, que los han afligido en largos períodos de su existencia agitada, jamás han olvidado este compromiso de honor que, reconocido alternativamente por uno u otro, han cumplido como les ha sido posible, ofreciendo testimonios de honradez y desprendimiento de que no hay ejemplo en la historia de pueblo alguno que les aventaje” y continúa: “La relación histórica del empréstito inglés de 1824 es una prueba espléndida de esta verdad; y al consignarla en las páginas que siguen, cumplo un deber patriótico, al mismo tiempo que ofrezco un ejemplo de honradez republicana, que debe servir de regla para medir en todo tiempo y circunstancia, los compromisos nacionales.”

Dice el Dr. Agote que el gobierno de Rosas había encomendado a su ministro Manuel Insiarte hacer el ofrecimiento a Falconet y dice: “En desempeño de su encargo el ministro Insiarte manifestó a aquel señor (Falconet) en nota de 17 de febrero de 1843, las dificultades con que había tropezado el gobierno para hacer este servicio, y le anunció, en testimonio del deseo que le asistía de hacer un arreglo con los acreedores, haber autorizado al Ministro Argentino en Londres para hacer al gobierno de su Majestad Británica la proposición de ceder las islas Malvinas en pago de la deuda” y agrega Agote: “Esta nota abunda en consideraciones acerca de los derechos de la República a aquellas islas, y la confianza que tiene de que ellos sean reconocidos por el gobierno británico.”

La nota mencionada hace referencia “acerca de los derechos de la República a aquellas islas” o para decirlo en otras palabras, a los derechos de soberanía que nuestro país tenía sobre las islas y agrega “y la confianza que tiene de que ellos sean reconocidos por el gobierno británico.”

Por un lado el gobierno argentino ofrecía una posibilidad al pago de la deuda con la cesión de las islas Malvinas, pero por el otro el gobierno británico debía reconocer los derechos argentinos sobre ellas. Si la Corona Británica aceptaba el ofrecimiento argentino, estaba reconociendo que las islas eran argentinas, lo que era imposible para los ingleses.

En ningún momento existió acto alguno de Rosas que significara renuncia alguna a la soberanía argentina sobre las islas, sino todo lo contrario y prueba de ello es que el gobierno británico en el litigio nunca invocó este hecho como demostrativo de una renuncia a la soberanía de nuestro país. 

Cabe señalar que las notas cursadas por el gobierno argentino a su representante ante la Corte inglesa, Dr. Manuel Moreno, le solicita “Que en conformidad a sus instrucciones demande al Gobierno de S.M.B. una indemnización por el derecho a las Islas Malvinas y que entre en ésta el empréstito y sus rentas vencidas o por vencer” o sea reclame por las indemnizaciones que les  eran debidas a nuestro país por la usurpación de las mismas y que con ello se abone la deuda.

Moreno contesta que ha hallado tantas dificultades “que en verdad nos hace pensar que aunque la idea de esta transacción es absolutamente justa y razonable en su fondo, no hay al presente ninguna probabilidad de hacerla practicable. Mientras este Gobierno (el inglés) niegue la Soberanía de las islas a la República, como lo ha hecho hasta ahora, no hay medio de inducirlo a indemnizaciones por la cesión de aquel Dominio.”

Según Agote, Falconet no aceptó el ofrecimiento argentino “por no ofrecer la cuestión pendiente de las islas Malvinas un resultado pronto y favorable, habiendo el Ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra, Lord Aberdeen, rechazado todo reclamo a este respecto.”

Insiarte insiste en el ofrecimiento reiterando la legitimidad de los derechos de nuestro país a las islas “cuya cesión a los prestamistas ingleses era el medio más pronto y eficaz para cubrir esta deuda”.

Debemos destacar que ofrecimiento oficial al gobierno británico nunca existió y parece que tampoco hubo una exploración o insinuación “sagaz”.

En 1844, Rosas sabía que se acercaba una intervención franco inglesa y se ofreció a Falconet el pago de $ 5.000 mensuales, a fin de que los bonoleros cobraran parte de la deuda.

La cifra era exigua, pero mejor cobrar algo, antes que nada. Los tenedores de bonos cobraron la remesa, los bonoleros y la casa Baring Brothers mandaron al Gobierno de Buenos Aires una nota de reconocimiento. 

A raíz del nuevo bloqueo anglofrancés (2) de 1845, el 2 de octubre Rosas remitió un oficio a la Legislatura dando cuenta de la determinación adoptada: “que el injustificable bloqueo ...con infracción al derecho de gentes... ha venido a reducir en su mayor parte los ingresos del Tesoro público, privando así al gobierno de los recursos que tenía destinados para la mensualidad asignada en cuenta del empréstito... el Gobierno ha considerado indispensable necesario desde el 1° del corriente, suspender la entrega mensual...”

La Legislatura aprobó la suspensión “hasta que concluida dignamente la defensa de la independencia de la Confederación Argentina y desembarazado el estado de los compromisos que va a crear el injusto bloqueo... pueda continuar aquel pago en la forma acordada...” Esto causó un revuelo en Londres e hizo que parte de la población y de los medios periodísticos se opusieran a la intervención armada y presionaran a un pronto arreglo con el gobierno argentino, lo que finalmente sucedió.

Algunos autores (Pacho O'Donnell, Sierra, Rosa, etc.) que tratan el tema, afirman que Rosas, con astucia utilizó la cuestión en beneficio de nuestros intereses. Por un lado, alegando la real y verdadera disminución de las rentas de la Aduana, como consecuencia de los bloqueos a los que fue sometida la Confederación Argentina y a las guerras que debió sostener, manifestando la imposibilidad de abonar la deuda, presionando así a los bonistas ingleses para que a su vez estos lo hicieran sobre el gobierno británico para solucionar cuanto antes otras cuestiones con el gobierno argentino -como así sucedió años después-, cuando después de la Vuelta de Obligado presionaron a su gobierno, para firmar la paz.  Rosas trató de alargar el asunto y sacó partido de la situación.


La herida en el sentimiento argentino 

En 1939 Roberto de Lafèrrere escribió: “Los que en nombre del espíritu nacional, -la inmensa mayoría de los argentinos- reclamamos la reivindicación de nuestros derechos a las Malvinas, no nos hemos detenido nunca a considerar las ventajas positivas que nos aportaría su reintegración al país. Esas tierras, tienen para nosotros un valor ante todo sentimental, es decir principalmente vinculado al sentimiento de la dignidad argentina, ofendida por los piratas ingleses con un acto inicuo de despojo por la fuerza. Es en el despojo donde reside el agravio, y es el agravio lo que subleva el sentimiento nacional y lo ha movido, tantas veces, a exigir una reparación, desgraciadamente imposible por ahora”.

“Así pues, los argentinos hemos hecho de las Malvinas una cuestión, no de conveniencia, sino de honor. No hicimos la misma cuestión, aunque también se lastimasen nuestros sentimientos, cuando al adoptar la política del arbitraje admitieron nuestro gobiernos ceder otros territorios, en virtud de laudos adversos, a los vecinos que los habían puesto en litigio. Hemos sido dañados, sin duda, por esa política de debilidad y de transacción, pero no ofendidos. Es una política desventurada, no deshonrosa, que acatamos por voluntad propia, no por imposición extraña”.

“Si la Gran Bretaña desagraviase a la dignidad nacional, y, reconociendo los derechos argentinos a las Malvinas y la sinrazón de su atropello, buscara deshacer el entuerto, podríamos honorablemente aceptar negociaciones para llegar a un acuerdo de voluntades. Tal vez hoy, convertidas las Malvinas, por una tradición de 100 años, en el símbolo de la nacionalidad humillada por el extranjero, ningún acuerdo posible sería aceptables. Pero si la cesión de las Malvinas a Inglaterra, significase mañana  la liberación de la tenaza inglesa, que ha subordinado nuestros gobiernos a sus capitales por medio de la política conquistadora de los empréstitos en Londres, no creo que ningún argentino, ya lavada la ofensa, mantuviese una postura sentimental que nadie por otra parte, adoptó hace un año cuando fue entregada Yacuiba a los yanquis de Bolivia”.


Otro ofrecimiento

Efectivamente, en los años 1848 y 1849 en sus anuales mensajes  a la Legislatura, Rosas hace mención al ofrecimiento que se hizo a los accionistas de la Baring Brothers “a comprar de este Gobierno por quince años, con privilegio exclusivo, el derecho de disponer del huano y exportarlos de todas las islas y costas patagónicas; también el salitre, otras sales, barrilla, yeso, metales y la pesca de anfibios; debiendo entregarse la cantidad que abonen al Gobierno, en cuenta de pago del empréstito de Inglaterra y siendo obligación de los empresarios hacer respetar a nombre del Gobierno de la Confederación, el usufructo que por el término que se estipule, les conceda”.

En el mensaje del año 1848, daba cuenta de “los ataques contra la soberanía de la Confederación que prosiguen cometiendo en las costas patagónicas, en las Islas del Huano y en las otras de ese litoral, buques mercantes con banderas de naciones amigas, especialmente con la de la Gran Bretaña, como el de haberse establecido una población inglesa en el Estrecho de Magallanes”.

Evidentemente el ofrecimiento que se hace a los accionistas, además de tratar de solucionar el pago del empréstito, tiene por finalidad el ejercicio y reconocimiento de la soberanía argentina sobre el litoral atlántico.

En el mensaje del año siguiente hace extensivo la propuesta a la extracción del “carbón mineral y otras clases de combustible”, delimitando también la zona de la costa atlántica desde Bahía Blanca hasta el Estrecho de Magallanes.


Reafirmación de nuestros derechos

Algunos historiadores imputan a Rosas que nada hizo para reafirmar los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas: con el afán de atacar a Rosas, se desconocen y ocultan hechos históricos incontrastables.

Durante su gobierno nuestro país no estaba en condiciones de recuperar aquellos territorios por la fuerza, sobre todo por ser Gran Bretaña la principal potencia marítima. Además porque nuestro país estuvo constantemente acosado por bloqueos, invasiones, intentos de disgregaciones territoriales y presiones de todo tipo.

Es interesante saber que se les enseña a los estudiantes sobre este tema. El diplomático francés Alfred de Brossard, que fue secretario del Conde Waleska, enviado en misión diplomática por Francia ante la Confederación Argentina en 1847, residió en Buenos Aires y, escribió un libro titulado Considérations historique et politiques sur les Republiques de la Plata dans leurs rapports avec la France et l’Anglaterre (Consideraciones históricas y políticas sobre las Repúblicas del Plata en sus relaciones con Francia e Inglaterra), publicado en París en 1850 y en Argentina, recién en 1942 con el título Rosas visto por un diplomático francés. Brossard, refiriéndose a la instrucción y a los exámenes que debían rendir los alumnos durante la época de la Confederación, dice: “Estos exámenes son públicos, tiene lugar anualmente, durante ocho días consecutivos, mañana y tarde, y versan sobre todas las materias de la enseñanza. Son precedidos o seguidos de discursos o, para hablar mas exactamente, de ampliaciones pronunciadas por los profesores sobre diversos temas, pero por lo general en el sentido de la mayor gloria de la joven América y de la política del general Rosas. Así una de las cuestiones mas largamente tratadas en el programa de geografía, es ésta: «Demostración de los derechos perfectos de la Confederación Argentina sobre el Paraguay, sobre la costa patagónica y las islas Malvinas; derechos injustamente rebatidos y desconocidos por las potencias europeas»”. O sea que a los alumnos se les enseñaba sobre los derechos que a la Confederación Argentina les correspondía sobre las Islas Malvinas y la costa patagónica, entre otros territorios. Vemos así la importancia que el gobierno de la Confederación asignaba a estos temas territoriales.

Cabe señalar también que durante su gobierno, Rosas mantuvo latente la cuestión Malvinas, a la que periódicamente se refería en sus mensajes anuales a la Legislatura. No solo eso, sino también efectuó varios reclamos. Así, en la protesta del 10 de marzo de 1842, presentada por el gobierno de la Confederación al de Gran Bretaña se expresa en forma terminante que “las Provincias Unidas, no pueden ni podrán jamás, conformarse con la resolución de S.M.B. que califica de injusta y contraria a sus derechos, y en consecuencia el Gobierno de las Provincias Unidas formula esta protesta y le da todo el valor que en el presente y en cualquier otra ocasión puedan tener”.

Como se ve, esta nota es de un valor extraordinario y evidencia la preocupación del gobierno de Rosas por todo lo que significaba afirmar los derechos de soberanía sobre las islas Malvinas.

También por intermedio de Felipe Arana, dispuso que se realizaran investigaciones en archivos españoles, especialmente el de Simancas, a fin de obtener datos y documentación con el objeto de apoyar la tesis argentina sobre la soberanía de Malvinas.


La cuestión después de Caseros

Dice Vicente Sierra “Fué Juan Manuel de Rosas el gobernante que con más tesón y durante más tiempo mantuvo la afirmación de los derechos argentinos sobre las Malvinas. Pasaron luego por la primera Magistratura del país Urquiza, Derqui, Mitre, Sarmiento, Avellaneda; ninguno de ellos se ocupó del asunto. Solo en 1884, siendo presidente de la república el general Julio A. Roca, al recibir una reclamación del ministro británico en Buenos Aires, Mr. Edmundo Monson, porque en algunos mapas del país, figuraban las Islas Malvinas, como formando parte de la Nación Argentina, pidió antecedentes sobre el asunto, oficialmente olvidado. Para el estudio de la cuestión se recurrió a un legajo importante sobre Malvinas, de puño y letra de Rosas, en el  que se encontró toda la documentación oficial sobre el debatido problema. Dicho legajo estaba en poder del Dr. Adolfo Saldías, quien lo entregó al general Roca, el cual, dada la gravedad de los hechos volvió a a reclamar en defensa de los derechos argentinos ante la Corte de Londres, posición que el país ha mantenido hasta entonces, con el mismo tesón”.

Nótese la importancia que el gobierno de Rosas había dado al asunto de Malvinas, con la formación de ese legajo con todos los antecedentes que se disponían y que avalaban los derechos argentinos sobre las islas, además de contar el mismo con notas y comentarios manuscritos de su puño y letra.

Domingo F. Sarmiento, cuando se encontraba expatriado en Chile, escribía el 28 de noviembre de 1842 en el diario El Progreso “La Inglaterra se estaciona en las Malvinas, para ventilar después el derecho que tenga para ello… y seamos francos, no obstante esta invasión de la Europa sobre nosotros nos sea perjudicial y ruinosa, es útil a la humanidad y al comercio…”


Conclusión

El primer empréstito fue cancelado recién en 1904 y se abonó 8,64 veces más de su valor.

Cabe aquí transcribir las palabras que Don José de San Martín, le dirigiera al Restaurador: “jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo Usted a sus destinos”.

Notas:

(1) Sobre el bloqueo francés, ver Chiviló, Norberto J. “En tiempos de Rosas, la Convención Arana-Mackau” en Todo es Historia N° 657 octubre de 2022.

(2) Sobre el bloqueo anglo-francés, ver Chiviló Norberto J: “La convención Arana-Southern, una victoria de la diplomacia argentina” en Todo es Historia N° 652 de mayo de 2022.


Fuentes

Fitte, Ernesto J., Crónica de Rosas, Ed. Fernández Blanco, 1975.

Lafèrrere, Roberto de, El Nacionalismo de Rosas, Ed. Haz, 1953.

Mabragaña, M. Los Mensajes - Historia del desenvolvimiento de la Nación Argentina redactada cronológicamente por sus gobernantes - 1810-1910, Tomo I (1810-1839), Tomo II (1840-1849). Publicación autorizada por la Comisión Nacional del Centenario.

O'Donnell, Pacho, Juan Manuel de Rosas. El maldito de la historia oficial. Bs. As., Planeta, 2002.

Ortiz de Rozas, Alfredo. Rosas, las Malvinas y nuestras desmembraciones territoriales. Revista del Instituto Juan Manuel de Rosas de Investigaciones Históricas, N° 13, octubre de 1948.

Rosa, José María. Historia Argentina, Tomo V, La Confederación (1841-1851). Bs. As., Oriente.

Saldías, Adolfo. Historia de la Confederación Argentina, Bs. As., Oriente.

Scalabrini Ortiz, Raúl. Política británica en el Río de la Plata. Bs. As., Clarín, La biblioteca argentina, 2001.

Sierra, Vicente. Historia de la Argentina, Tomo VIII, Época de Rosas, Primera Parte,1829-1840. Bs. As., Editorial Científica Argentina, 1969.

miércoles, 9 de agosto de 2023

Malvinas - Feriado del 2 de abril

REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

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  En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años. 

El artículo que publicamos a continuación, fue el editorial del diario La Prensa del 7 de abril de 1984
ISLAS MALVINAS
Más allá de las vicisitudes, de las desilusiones y de los fracasos, el sentimiento patriótico se exhibe más vigoroso y más auténtico que nunca en el caso de las Islas Malvinas. En pocas oportunidades ha estado nuestro pueblo más preocupado y más inquieto que en la actualidad, y más susceptible al temor y la duda por los problemas que en todos los órdenes lo agobian y, sin embargo, la unión nacional se sigue manifestando con el carácter de indisoluble y absoluta.
El plebiscito renovado todos los días, que define la existencia y perdurabilidad de una Nación, se manifiesta en la misma forma respecto de la decisión compartida por los ciudadanos de todos los sectores y de todas las parcialidades, cualquiera sea su ubicación en la compleja sociedad de nuestro tiempo, exteriorizada en la voluntad de no ceder jamás un ápice en los derechos soberanos sobre el territorio invadido. Lo cual no excluye, sino al contrario, la vocación pacífica de la Argentina exhibida en la conducta que ha seguido en el mundo desde su independencia, confirmada por el ejemplo de sus estadistas y por la actitud de sus representantes en las relaciones internacionales.
No es esta la ocasión de examinar el acierto o el error del gobierno militar que ordenó el desembarco del 2 de abril de 1982, en la conducción del conflicto provocado por la posición asumida por la Gran Bretaña. La política y la doblez británicas fueron las que causaron un enfrentamiento que se tornó inevitable y estalló entonces en virtud de circunstancias incontrolables, como tenía que ocurrir necesariamente algún día. No se puede ofender impunemente a un pueblo consciente de su personalidad histórica y de sus derechos soberanos durante casi un siglo y medio, sin engendrar, como finalmente ocurrió, condiciones proclives a la beligerancia.
La nación Argentina ansía la paz y hará cuanto esté a su alcance para que nunca sea alterada y cree, como ha señalado ahora nuestro gobierno, que por procedimientos diplomáticos y gestiones en los foros internacionales, podrá finalmente obtener el reconocimiento pleno y efectivo de la soberanía agraviada. En tal sentido merecen adhesión las palabras del presidente de la Nación en el discurso pronunciado en el homenaje a los caídos, celebrado en la ciudad de Luján.
En cambio no puede concordarse con él en cuanto a lo manifestado en los considerandos del decreto del Poder Ejecutivo, que dejó sin efecto el feriado del día 2 de abril instituido por la ley N° 22.769, respecto de que hay “una necesidad de orden público que obliga a rechazar la idea de una celebración del 2 de abril”, porque la ocupación de las Islas Malvinas por tropas argentinas condujo a “la primera guerra en que las armas de la Nación fueron derrotadas”. Y no puede compartirse este juicio apresurado porque no es el triunfo el que imparte la justicia de la Historia, y porque nunca podrá borrarse del corazón de los argentinos la emoción que en la Plaza de Mayo los unió el 2 de abril de 1982, en una comunión espiritual que se perpetuará a través de las generaciones sucesivas. El juicio de la historia necesariamente nos favorecerá, porque en ella constará que la Nación afrontó la mayor combinación de poder concebible en nuestro tiempo confirmando una voluntad nacional solidaria y perpetua. El sacrificio no ha sido vano porque ha llamado la atención del mundo entero y ha descalificado a quienes solamente han podido interrumpir, pero no variar, el curso inexorable del destino, que nos devolverá las Islas Malvinas y con ellas a los muertos que reverenciamos y no olvidaremos nunca, porque ofrendaron su vida por la Patria.
Por último, no puede dejar de mencionarse que, con prescindencia de la validez del cuestionable título invocado por el Poder Ejecutivo para trasladar el feriado nacional y la conmemoración del Día de las Islas Malvinas, ha quedado manifestada en las calles y en las plazas de las ciudades de la República, la aspiración popular de que el gobierno acepte la fecha del 2 de abril y no la del 10 de junio, como la más adecuada para la expresión de los sentimientos patrióticos que el asunto Provoca.

domingo, 31 de julio de 2022

Opiniones sobre la recuperación de las islas Malvinas

REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

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En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años. 

De distintas publicaciones de la época pudimos extraer las opiniones de destacados políticos sobre la recuperación de las islas Malvinas

Opiniones de distintos personajes del quehacer nacional sobre la recuperación de las islas Malvinas en 1982

Opiniones sobre la recuperación de las Malvinas
Guillermo ACUÑA ANZORENA (Línea Popular): “Han sido 150 años de negociaciones diplomáticas, lo que es una expresión de paz con que la Argentina enfrentó originalmente este problema. Las permanentes evasivas ante esas gestiones configuraron otro acto de agresión y la Nación ha decidido reparar sus derechos lesionados y el gobierno puede cumplir con su deber en la seguridad que el pueblo lo va a hacer suyo”.


Opinión de Alende sobre la recuperación de las Malvinas
Oscar ALENDE (Partido Intransigente): “Estamos gozosos de poder asistir a un hecho trascendental en la vida del país. Entendemos que es un acto de decisión y arrojo que hace honor al gobierno y a las Fuerzas Armadas argentinas. Creo que en los problemas referentes a la soberanía no puede haber dos opiniones. Son problemas que concitan la unidad nacional y en el caso especial de las Malvinas, esto adquiere una fuerza significativa por el respaldo unánime del pueblo para encarar con decisión la alternativa".


Opinión de Alfonsin sobre la recuperación de las Malvinas
Raúl R. ALFONSIN (UCR): “La ocupación de las Malvinas es una vieja aspiración de los argentinos sin distinción de bandera política que se efectúa a raíz de la permanente negativa de Gran Bretaña de reconocer nuestros derechos. El episodio pone de manifiesto que los argentinos sabemos unirnos para la defensa de las causas grandes y que estamos madurando para ser cada vez más eficaces para colocar en el lugar que le corresponde a la Argentina”. “Este hecho militar tiene el respaldo de todo el país. Es una reivindicación histórica que tiene el asentimiento y la unanimidad de los argentinos”.


Opinión de Alsogaray sobre la recuperación de las Malvinas
Álvaro ALSOGARAY (Centro): “Cuando se cuenta con el respaldo de un derecho tan indiscutible y tan universalmente reconocido como lo es el de la Argentina sobre Malvinas, todo acto tendiente a ejercerlo en su plenitud no sólo está justificado, sino que es imperativo”.


Opinión de Amadeo sobre la recuperación de las Malvinas
Mario AMADEO (ex canciller): “Las Malvinas y sus dependencias son argentinas y por lo tanto nuestro país no debe declinar en ningún terreno la defensa de sus derechos".


Opinión de Angeloz sobre la recuperación de las Malvinas
Eduardo ANGELOZ (UCR): “El acontecimiento que conmueve con patriótica emoción a la Nación entera sirve para poner de manifiesto que en los grandes rumbos, en las orientaciones supremas de la Patria, nos unimos todos... Argentina ha recuperado en ejercicio legítimo de sus derechos históricos su soberanía enervada en su realidad hasta ayer...”

Opinión de Araux Castex sobre la recuperación de las Malvinas
Manuel ARAUZ CASTEX (excanciller): “La solución armada será tal vez la que nos dé la solución definitiva del problema. Existe la alternativa de la negociación frente a la acción bélica, pero no hay que olvidar que una definición bélica es la continuación de la diplomacia”. “Luego que las Fuerzas Armadas tomaron las Malvinas, ahora sí y ante el hecho consumado, es posible que se pueda desarrollar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas las negociaciones pertinentes”.


Opinión de Auyero sobre la recuperación de las Malvinas
Carlos AUYERO (Democristiano): “Frente a esto los argentinos galvanizamos nuestro frente interno. Ahora esperamos que se comprenda que así como se defendió la soberanía en el plano territorial se rectifiquen rumbos y se afirme la soberanía política del pueblo y se rescate la independencia económica”.

 

Opinión de Bittel sobre la recuperación de Malvinas
Deolindo BITTEL (Justicialista): “Las Fuerzas Armadas, por vía de hecho han reivindicado para nuestro país lo que en derecho le corresponde, por haber sido despojado de una pertenencia hace más de 150 años. Esto reconforta a la ciudadanía argentina, por cuanto es el ejercicio de nuestra soberanía política y puede ser el comienzo de una aspiración nacional como es la de recuperar nuestra soberanía económica. Esperemos que el derecho internacional y los países de América sean solidarios con nuestra actitud, por cuanto no se ha hecho sino recuperar lo que legítimamente es nuestro”.


Opinión de Camilión sobre la recuperación de Malvinas
Oscar CAMILION (excanciller): “Es indispensable que ahora la Corona inglesa reconozca la necesidad impostergable de restituir la soberanía de las islas sin dilaciones ni pretextos ya demasiado reiterados. Si esta prudente decisión es afortunada, Inglaterra encontrara sin duda una Argentina dispuesta a negociar con el más alto espíritu lo que es negociable: es decir todo menos la soberanía”.

 

Opinión de Frondizi sobre la recuperación de Malvinas
Arturo FRONDIZI (ex presidente de la Nación, MID): “La acción de las Fuerzas Armadas, tendiente a poner fin a la usurpación de Inglaterra en las Malvinas y demás islas del Atlántico Sur, merece todo nuestro apoyo y no cabe duda que tiene el respaldo unánime del pueblo argentino”.


Opinión de Ghioldi sobre la recuperación de Malvinas
Américo GHIOLDI (Socialista Democrático): Me he sentido profundamente conmovido y lleno de gozo por la decisión de las Fuerzas Armadas, intérpretes fieles del sentimiento popular más profundo de los argentinos. Se ha puesto término a una injusta y condenable política colonialista y es de lamentar que Inglaterra, tan característica por su sentimiento político y pragmático, no haya sabido interpretar el reclamo que durante 150 años ha venido formulando la Argentina”.


Opinión de Illia sobre la recuperación de Malvinas
Arturo U. ILLIA (ex presidente de la Nación, UCR): En política interna hemos tenido discrepancias muy notables, pero en política internacional la actitud de todos los gobiernos ha tenido una misma línea, una misma responsabilidad... Justa e inobjetable la actitud del gobierno argentino por la recuperación de las islas Malvinas... ningún argentino puede retacear la importancia y trascendencia que tiene la actitud asumida por el gobierno nacional”.

 

Opinión de Lázara sobre la recuperación de Malvinas
Simón LÁZARA (Socialista): “Nosotros apoyamos cualquier iniciativa recuperadora del territorio nacional”. 



Opinión de Lúder sobre la recuperación de Malvinas
Ítalo LUDER (Justicialista): “Esta manifestación debe llenarnos de júbilo y reconfortarnos respecto del futuro del país. El pueblo argentino, sin distinción de banderas, se ha unido en defensa de sus derechos inalienables y de la recuperación de las islas Malvinas... Pero además esto tiene la importancia de mostrar la unidad de los argentinos y su madurez política, frente a un episodio que vincula por encima de las diferencias que podamos tener”.


Opinión de Martínez Raymonda sobre la recuperación de Malvinas
Rafael MARTINEZ RAYMONDA (Demócrata Progresista): “Apoyo la terminación de las dilaciones a que nos tiene obligados Inglaterra, Si los ingleses hubieran tenido la suficiente inteligencia de haber reconocido a tiempo nuestros reclamos, no se habría llegado a una situación como la actual”.


Opinión de Menem sobre la recuperación de Malvinas
Carlos S. MENEM (Justicialista): “Las Fuerzas Armadas se hicieron eco del clamor popular y siguieron los lineamientos del reclamo: recuperar las Islas e izar el pabellón celeste y blanco. Este es el camino propicio para que el pueblo argentino recupere su total soberanía a través de la institucionalización democrática que establece la Constitución Nacional”.


Opinión de Polino sobre la recuperación de Malvinas
Héctor POLINO (Socialista): “Este hecho constituye algo sumamente positivo ya que contempla legítimas aspiraciones del pueblo argentino”. 


Opinión de Morales Solá sobre la recuperación de Malvinas
Morales SOLÁ (Periodista): “La Argentina ha reconquistado las Islas Malvinas y eso convierte al 2 de abril en un día histórico no solo para el país, sino también para la historia de la decadencia del imperialismo”.


Opinión de Horacio Sueldo sobre la recuperación de Malvinas
Horacio SUELDO (Demócrata Cristiano): “Saludo a la Junta Militar en este histórico día en que las Fuerzas Armadas han desembarcado en las islas Malvinas y les hago llegar la solidaridad de la democracia cristiana...” Expresa sus votos de que este acontecimiento sirva para el reencuentro de los argentinos y a la reconciliación nacional, fundada en la libertad, la justicia y el amor.


Opinión de Zabala Ortíz sobre la recuperación de Malvinas
Miguel A. ZAVALA ORTIZ (excanciller): Desde que tomé conocimiento de los hechos, así como también de los distintos pasos y medidas que el Palacio San Martín llevaba a cabo, hice llegar mi más profundo sentimiento de solidaridad y adhesión al doctor Costa Méndez".




C.G.T. y 62 Organizaciones: “Nuestras Fuerzas Armadas han ejercido un derecho legítimo al restituir al territorio patrio lo que por derecho legítimo nos pertenece... la C.G.T. acompañará este hecho histórico declarando el 2 de abril como júbilo nacional”.

 

MULTIPARTIDARIA (declaración conjunta): “Ante la recuperación de las islas Malvinas por las Fuerzas Armadas de la Nación, esta Multipartidaria Nacional expresa su total apoyo y solidaridad con la acción llevada a cabo y reitera su decisión de respaldar todas las medidas conducentes a la consolidación de la Soberanía Nacional Argentina”.


PARTIDO COMUNISTA (declaración oficial): “El P.C. apoya decididamente la recuperación de las islas Malvinas para la soberanía nacional, después de 150 años de dominación imperialista de Gran Bretaña. En la Argentina como en todo el mundo, se pone fin a un enclave colonial contra el cual siempre ha luchado el pueblo argentino”.

domingo, 19 de diciembre de 2021

Alberto Mondragón - Islas Malvinas

Rosas, las Malvinas y los Estados Unidos de Norteamérica 

por Alberto A. Mondragón  


BUENOS AIRES, Julio de 1981

INTRODUCCIÓN

Este modesto Ensayo no pretende originalidad, ha sido tratado por múltiples historiadores, juristas, diplomáticos, etc., dejando un sabor amargo en esta temática tan ácida para nosotros los argentinos.

Sin embargo algo nuevo podemos decir, o al menos el de sentar la base de falta de cumplimiento por un Estado amigo, -al tanto por los argentinos-; al no reconocer nuestros legítimos derechos a las Islas Malvinas; al no aplicar, por complicidad, la llamada "Doctrina Monroe"; y lo más grave el total desconocimiento de la Historia Argentina pre y pos hispánica en general, y de nuestro Archipiélago malvinero, en particular, y también va en conjunción sobre los derechos legítimos de nuestra Antártida Argentina. 

Si era preciso hacer algo original, presentamos por de pronto una Cronología del desarrollo de los ingratísimos episodios; acoplar unas tesis históricas, jurídicas y diplomáticas -muy dispersas- para analizar en conjunto el tema Argentina-Estados Unidos de Norteamérica entre 1830 a 1852 y, por fin demostrar la carencia del apoyo de los EE. UU. a nuestra santa causa de la Libertad y Soberanía Nacional en ese especial tiempo histórico.

El trabajo se cierra con una selección muy determinada de la Historiografía del asunto específico, con un modesto enfoque crítico.

El autor se da por satisfecho al ayudar a comprender que la Historia es y será la Ciencia más atractiva del saber humano. 

CAPITULO I

CRONOLOGÍA HISTORICO- DIPLOMÁTICA ARGENTINA Y DE LOS ESTADOS UNIDOS EN RELACIÓN A LAS ISLAS MALVINAS

PERÍODO DE 1820 A 1852


8 de diciembre de 1920. DAVID JEWET a la llegada a las Islas Malvinas encontró ancladas 50 barcazas con banderas de los Estados Unidos de Norteamérica, y advirtió que las Provincias Unidas del Río de la Plata prohibían la caza y la pesca sin licencias, y que los trasgresores serían enviados a Buenos Aires para su juzgamiento.

Ninguna potencia, desde ya ni Inglaterra ni los Estados Unidos, reclamaron por el hecho de ejercer nuestro Gobierno la autoridad en la región.

24 de Abril de 1825. Instrucciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos. Henry CLAY, revisadas y aprobadas por el Presidente ADAMS a John Murray FORBES, designado Encargado de Negocios en Buenos Aires. 

… "Usted llamará la atención del Gobierno de Buenos Aíres sobre el Mensaje al Congreso, del anterior Presidente de los Estados Unidos (James MONROE), de fecha 2 de Diciembre de 1823, en el que se enuncian ciertos importantes principios de Derecho Internacional en la relación de Europa y América…"

28 de Enero de 1828. Por Decreto de la fecha se concede a Don Luis VERNET la Comandancia de las Islas de los Estados y Malvinas.

4 de Marzo de 1829. Asume la Presidencia de los Estados Unidos Andrew JACKSON, designando a Martín VAN BUREN, como Secretario de Estado.

10 de junio de 1829. Se crea la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas.

8 de diciembre de 1829. Asume la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires y Encargado de las Relaciones Exteriores de la República Argentina, Don Juan Manuel de ROSAS.

14 de junio de 1831. Fallece en Buenos Aires el Encargado de Negocios de los Estados Unidos, Don John Murray FORBES, quedando a cargo en carácter de Cónsul Don George M. SLACUM.

Importa destacar que FORBES no autorizaba a SLACUM acciones diplomáticas recelando su persona, además FORBES no remitió a su país el Decreto del 10 de Junio de 1829.

30 de Julio de 1831. VERNET captura la goleta norteamericana "Harriet" y los barcos, también norteamericanos, el "Superior" y el "Breakwater".

19 de noviembre de 1831. VERNET llega a Buenos Aires en la goleta norteamericana "Harriet"; previamente, firmó un convenio de caza y pesca con los patrones de la mencionada "Harriet" y de la "Superior".

19 de Noviembre de 1831. Woodbine PARISH, Cónsul de Gran Bretaña en el Río de la Plata, presenta una protesta ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo del Gral. Tomás CUIDO, por la "ocupación de las Islas Malvinas".

21 de Noviembre de 1831. Nota de SLACUM a Tomás Manuel de ANCHORENA, Ministro de R. E., manifestando que: "... no podía concebir en que se basaban el apresamiento de un barco norteamericano, ocupados en actividades propias de comercio lícito".

23 de Noviembre de 1831. DAVISON, patrón de la "Harriet", informa a SLACUM y éste a su vez a LIVINGSTON, Secretario de Estado de los EE. UU., sobre los sucesos del apresamiento de barcos de esa nacionalidad.

25 de Noviembre de 1831. Nota de ANCHORENA a SLACUM manifestándole que elevará al Gobernador ROSAS el caso de la nota del 23 de Noviembre del corriente.

26 de Noviembre de 1831. Nota de SLACUM a ANCHORENA, donde manifiesta su disconformidad con la respuesta, "… ya que la nota del 25 de Noviembre lo considera como un reconocimiento de las medidas adoptadas por VERNET" y agregaba: "... que no reconocía que el Gobierno de Buenos Aires tuviera tal derecho…", y al protestar contra el Decreto del 10 de Junio de 1829, como así también contra todos los actos "pasados o futuros en virtud de los cuales el Gobierno de Buenos Aires tratase de invocar restricciones a los ciudadanos de los Estados Unidos, dedicados a la pesca, o de perjudicar el incuestionable derecho de éstos al aprovechamiento más amplio y libre de las pesquerías". - SLACUM dio a esta Nota el carácter de la "más formal protesta".

1° de Diciembre de 1831. Llega a Buenos Aires la corbeta de guerra norteamericana "Lexington", a cargo del capitán Silas DUNCAN, a los fines de proteger a los norteamericanos en las Islas Malvinas.

3 de Diciembre de 1831. Nota de ANCHORENA a SLACUM informando que se “practica la investigación” y que referido a la "más formal protesta", declina que SLACUM "estuviera autorizado para adoptar semejante medida, ya que solo desempeña la función de Cónsul Y agregaba ANCHORENA que "... los Estados Unidos no tenían ningún derecho como él pretendía en que basar una protesta".

6 de Diciembre de 1831. DUNCAN se entrevista con SLACUM.

6 de Diciembre de 1831. Nota de SLACUM a ANCHORENA informando de la llegada del capitán Silas DUNCAN, y que aplazaría su salida a las Malvinas hasta el 9 de Diciembre, en la espera de recibir del Gobierno una contestación "...que hiciera referencia a la suspensión inmediata del derecho de apresar buques de los Estados Unidos, y se ordenase la devolución de los bienes secuestrados". - En resumen SLACUM insistía en su derecho de formular la protesta.

6 de Diciembre de 1831. El Presidente de los EE. UU. JACKSON, en su mensaje anual se refirió al incidente de captura por VERNET de barcos norteamericanos, basándose en la versión del capitán del "Breakwater", y no en el informe del cónsul interino SLACUM, elevando los antecedentes al Congreso de la Unión.

9 de Diciembre de 1831. Comunicación oficial de SLACUM a LIVINGSTON, (Ministro de Estado norteamericano), informando que Woodbine PARISH le expresara "... sobre el ningún derecho de las Provincias Unidas sobre las Malvinas, y que la Gran Bretaña, jamás había abandonado sus derechos sobre las mismas".

9 de Diciembre de 1831. Nota de ANCHORENA a SLACUM notificándole que: "… si el comandante de la "Lexington", o cualquier otra persona dependiente del Gobierno de los EEUU cometiera cualquier acto tendiente a anular los derechos de la República sobre las Malvinas y las costas adyacentes, se dirigiría una formal protesta al Gobierno de los EEUU". - Agregaba ANCHORENA, en tono enérgico, "... que el Cónsul SLACUM no estaba acreditado en el carácter de Encargado de Negocios".

15 de Diciembre de 1831. Nota de SLACUM a ANCHORENA acusando recibo.

20 de Diciembre de 1831. Nota de SLACUM a LIVINGSTON informando de entrevistas con el Ministro de Gran Bretaña y con el Cónsul del mismo país, Señores FOX y PARISH respectivamente.

28 de Diciembre de 1831: Llega la "Lexington" al puerto de la Soledad; mas antes de desembarcar el capitán DUNCAN invitó a conversar a bordo de su nave a Mateo BRISBANE y a Henry NETCALF, lugartenientes de VERNET, reteniendo al primero en calidad de prisionero.

31 de Diciembre de 1831. DUNCAN desembarca a viva fuerza, clava todos los cañones, se apodera de armas y pólvora; pasando luego a saquear las residencias, capturando cueros de lobos marinos, y arresta a casi todos los habitantes de la Isla. Declara libre de todo gobierno a las Islas Malvinas, y zarpa conduciendo a bordo prisionero y engrillado a BRISBANE y a seis argentinos.

Sobre este grave suceso el historiador Julius Goebel (h), que examinó el diario de navegación de la "Lexington", "que no existe mención alguna en el libro de navegación de dicha nave esas acciones piráticas, probándose haber utilizado el pabellón francés ".

26 de Enero de 1832. Francis BAYLIES es designado Encargado de Negocios por el Gobierno de los EEUU - Las instrucciones del Ministro LIVINGSTON exigían reclamaciones sobre pesca a favor de los EEUU.

12 de Febrero de 1832. Un oficio de ROSAS hacía saber al Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, Dr. Manuel José GARCIA, de su conformidad con los puntos de vista que éste sustentaba, y agregaba: "... así como el haber merecido su aprobación al borrador que adjunta, con el objeto de publicarlo para instrucción del Pueblo”.

14 de Febrero de 1832. En Buenos Aires se da una proclama comunicando lo acaecido en las Islas Malvinas (de anterior aprobación por ROSAS del 12 de Febrero), y declaraba textualmente que "... mantendría con firmeza, no sólo sus derechos, sino también la inviolabilidad de las personas y propiedades de los norteamericanos, y que en ningún caso se mancharía con una represalia innoble sobre hombres inocentes que están a la salvaguardia de la fe y del honor Nacional".

14 de Febrero de 1832. Nota de GARCIA a SLACUM donde le comunica que: "... en vista de la aberración de ideas e irregularidades de lenguaje empleados en sus notas oficiales, y en vista del reciente ultraje, el Gobierno había considerado conveniente suspender toda comunicación oficial con él…", y solicitándole que "sea designado un sustituto".

16 de Febrero de 1832. Nota de SLACUM a GARCIA manifestando su sorpresa por esas acusaciones y "...negándose a nombrar sucesores”.

17 de Febrero de 1832. La "Gaceta Mercantil", órgano oficial, publica en el N° 2410, lo acaecido en Puerto Soledad con lujo de detalles; que motivó la reacción solidaria del interior del país, destacándose las declaraciones de Santiago del Estero (24 de Abril) y de San Luis (6 de Abril) entre otras.

7 de Mayo de 1832. Mensaje del Señor Gobernador, Don Juan Manuel de Rosas, y que referido a estos asuntos expresa: "No obstante la buena inteligencia que el Gobierno procura conservar con los Estados Unidos, ha incurrido en la Isla de La Soledad en Malvinas, un desgraciado suceso que excitó la indignación del Gobierno y de los ciudadanos de esta República.

El Comandante de la barca de guerra "Lexington" y en medio de la más profunda Paz; destruyó a mano armada nuestro establecimiento.

Aunque el Gobierno ha estado y está resuelto a sostener con firmeza sus derechos, bien persuadido que el de Washington no es capaz de aprobar tan escandaloso atentado, y que su moderación y justicia, lo impulsarán a dar una satisfacción correspondiente a la dignidad de las dos Repúblicas, ha resuelto esperar un Ministro que según noticias ciertas, debe llegar pronto a ésta ciudad para tratar este importante negocio; y se propone obtener la reparación de tamaño agravio, por los medios pacíficos que sugiere la probidad, la buena fe, y una sana razón".

20 de Junio de 1832. Llega Francis BAYLIES a Buenos Aires, de inmediato hace llegar al Ministro de R. E. una presentación en términos extraordinariamente enérgicos contra VERNET; en la nota: "Exigía la devolución de los bienes, reparaciones e indemnizaciones por los perjuicios de los procedimientos del 31 de Julio de 1831"; y agregaba reparos diplomáticos sobre la notificación del Gobierno Argentino, referido a la forma seguida con SLACUM,

25 de Junio de 1832. El Dr. Manuel Vicente MAZA (Ministro de R. E. desde el 13 de Junio), responde a Francis BAYLIES, que elevará al Gobernador ROSAS los cargos de su nota del 20 de Junio, pero desde ya, agregaba que: "…sin sacrificar a pretensiones desmedidas de los derechos de VERNET a los derechos públicos propios de la república Argentina, según lo establecido por el Derecho Internacional, en vista de su condición de Estado Soberano e Independiente".

26 de Junio de 1832. Nota de BAYLIES a MAZA, pidiendo "... se defina el Gobierno si pretendía disfrutar del derecho de molestar e interrumpir las actividades de los buques pertenecientes a ciudadanos de los Estados Unidos".

10 de Julio de 1832. MAZA se dirige por nota a BAYLIES solicitándole de a conocer las versiones sobre la debatida cuestión, pues el Gobernador ROSAS, "...tenía el mayor empeño en tratarlas especialmente".

10 de Julio de 1832. BAYLIES a MAZA remitiendo las "Instrucciones" de LIVINGSTON sobre reparaciones, y que al inmiscuirse en interpretaciones histórico-diplomáticas, entra BAYLIES infortunadamente, en el intento de querer probar que "...las Provincias Unidas carecían de derecho alguno sobre las Islas Malvinas".

6 de Agosto de 1832. Nota de BAYLIES a MAZA, "exigiendo pronta respuesta sobre las pretensiones de pesca en el Atlántico Sud".

8 de Agosto de 1832. Comunicación oficial de MAZA al Ministro de Estado de EEUU LIVINGSTON, en que aunque referido a la conducta del ex-Cónsul –SLACUM-, destaca claramente que “El apresamiento y juicio del "Harriet" eran asuntos internos, y el derecho del Gobierno Argentino a tratarlas, así surgía del hecho de su jurisdicción absoluta sobre las regiones que constituían anteriormente el Virreinato del Río de la Plata".

14 de Agosto de 1832. En nota de MAZA a BAYLIES le eleva una fundamentada pieza diplomática, y en respuesta a la del 10 de Julio, oponiendo a la tesis norteamericana sobre la soberanía de las Malvinas, basada en documentada e histórica posesión de derecho; y agregaba un contra reclamo a las pretensiones norteamericanas. (Este importante y capital documento oficial puede leerse en la "Colección de Documentos Oficiales" con que el Gobierno instruye al Cuerpo Legislativo.) Además la Nota de MAZA incluía el "Informe del Comandante Político y Militar" elevada por VERNET, al cual BAYLIES devuelve sin darle lectura y sin quedar copia en la Legación. 

19 de Agosto de 1832. BAYLIES a LIVINGSTON, le informa que como medida precautoria había devuelto el "Informe" VERNET, y que al pedir sus pasaportes le advertía que "... el Gobierno Argentino deseaba la guerra como recurso para unir al país".

5 de setiembre de 1832. MAZA invita a BAYLIES a una conferencia, manifestando MAZA "que era necesario aclarar puntos susceptibles de interpretación". BAYLIES se mostró irreductible. MAZA contestó negando enérgicamente que "el Gobierno Argentino tuviera ni la más remota idea de declaración de guerra" y que "... a consideración del Gobierno había dos cuestiones: Una de hecho y otra derecho: la primera, el procedimiento de DUNCAN que precedía al del derecho, es decir a la soberanía de las ISLAS MALVINAS".

26 de Septiembre de 1832. BAYLIES a LIVINGSTON le comunica estar convencido de la esterilidad de toda negociación posterior y perdida: "... la esperanza alguna de reparación, ni más alternativa que la humillación".

Importa destacar la entrevista con FOX, advirtiéndole a éste que los EEUU, sólo consideraba el comercio pesquero ante el Gobierno Argentino, sin importarle si fuese el de Inglaterra en las Malvinas.

29 de Septiembre de 1832. BAYLIES se embarca para los EEUU dado que insistió en rechazar de plano todas las tratativas.

10 de octubre de 1832. Don José Francisco MESTIVER (4° Gobernador de las Malvinas) toma posesión del cargo en el puerto de La Soledad, en cumplimiento del Art. 3° de las instrucciones, prestó el juramento de defender y sostener hasta el último trance el pabellón de la República Argentina.

13 de octubre de 1832. ROSAS nombra Ministro ante los EEUU, al General Carlos María de ALVEAR, y lo autoriza a proseguir el asunto Malvinas y el reconocimiento oficial de la propiedad Argentina de las mencionadas islas.

17 de Diciembre de 1832: Asume la Gobernación de Buenos Aires el General Juan R. GONZALEZ BALCARCE y nombra Ministro de R.E. al Dr. Manuel J. GARCÍA.

3 de Enero de 1833. Inglaterra se apodera de las Islas Malvinas.

31 de Mayo de 1833. Mensaje de BALCARCE a la Legislatura informando sobre la destrucción de "La Soledad".

3 de Noviembre de 1833. Asume la Gobernación el General Juan J. VIAMONTE y designa Ministro de R. E. al Gral. Tomás GUIDO.

7 de Mayo de 1834. Se posterga la Misión ALVEAR a los EEUU.

10 de Diciembre de 1834. Llega Eben DORR en carácter de Cónsul.

19 de Marzo de 1835. FORSYTH a ARANA sobre la "... extraordinaria demora e inexplicable del nombramiento de un embajador ante los EEUU.”.

13 de Abril de 1835. Asume la Gobernación el General Juan Manuel de ROSAS y designa Ministro de R. E. al Dr. Felipe ARANA.

31 de Diciembre de 1835. Mensaje de ROSAS a la Legislatura donde se expresa que se "… espera se atienda con Justicia el atentado a "La Soledad"...”.

1 de Enero de 1837. Mensaje de ROSAS a la Legislatura declarando: "…que el objeto de la misión era presentar las reclamaciones argentinas por el atroz ataque de la "Lexington"...".

27 de Diciembre de 1837. Mensaje de ROSAS a la Legislatura manifestando que al instruir al Ministro Extraordinario a "...precisado a llenar el sagrado deber de reclamar enérgicamente contra la violenta y atroz conducta del comandante de la corbeta "Lexington" en las Islas Malvinas, espera que el escándalo de este suceso sea completamente reparado por el Gobierno de una Nación tan celosa de su honor como distinguida por la Justicia y Liberalidad de sus principios".

15 de Mayo de 1838. La misión ALVEAR sale para Estados Unidos, provista de abundante material: 15 paquetes de documentos relativos a las Islas Malvinas. (El historiador Davis informa en su obra "Carlos de Alvear" en la página 101)

25 de Mayo de 1838. Nota de despedida de ALVEAR a ARANA "...aceptando ser cauteloso en manifestaciones y conferencias, pero publicar artículos favorables a la Argentina".

2 de Agosto de 1838. Llega a Nueva York, Carlos María de ALVEAR con su hijo Emilio.

13 de Septiembre de 1838. Nota de ALVEAR a ARANA manifestando que motivado por no sesionar el Congreso de los Estados Unidos, demoró unas semanas en ir a Washington, pero preparó copias documentales para ser distribuidas a la prensa y otras embajadas sobre la resistencia de la Confederación al bloqueo de Francia.

28 de Septiembre de 1838. ALVEAR presenta sus cartas credenciales.

11 de Octubre de 1838. ALVEAR se entrevista con el Presidente de los Estados Unidos VAN BUREN.

18 de Octubre de 1838. ALVEAR comunica a ARANA sobre la entrevistas.

19 de Octubre de 1838. ALVEAR se entrevista con Joel R. POINSETT, ex cónsul en la Argentina, siendo entonces ALVEAR, Ministro de Guerra.

27 de Diciembre de 1838. Mensaje de ROSAS a la Legislatura expresando que: "…se ha instruido a ALVEAR sobre la violenta y agresora conducta de la "Lexington".

14 de enero de 1839. En la entrevista de Carlos de ALVEAR con John FORSYTH, se trató en amplitud el atentado de DUNCAN, el proceder pseudo-diplomático de SLACUM; el cuestionamiento sobre la soberanía de las Islas Malvinas expresado por BAYLIES en la Nota del 10 de Julio de 1832 y el proceder legal de VERNET, terminando por elevar al Presidente las reclamaciones Argentinas entregando un "memorándum" de reparaciones por la actividad de DUNCAN.

4 de Febrero de 1839. ALVEAR a ROSAS informándole de la entrevista con el Ministro FORSYTH, y que decepcionado en "…su misión había concluido con dignidad pero sin resultado", solicitando su traslado a Londres.

21 de Marzo de 1839: Nota importante de ALVEAR a FORSYTH donde se expone "in extenso" el "…derecho legal de su patria a las Islas Malvinas", comparando "...la herencia inglesa de las costas de los Estados Unidos en igualdad de España con la Argentina", aseverando que SLACUM "Nunca negó la soberanía de la Malvinas" y que el ataque del capitán DUNCAN "trastornó los planes diplomáticos" y concluía exigiendo del Gobierno de los Estados Unidos la "reparación solemne y completa".

6 de Abril de 1839. Nota de FORSYTH a ALVEAR solicitándole Estatutos Argentinos sobre caza y pesca marítima.

8 de Abril de 1839. ALVEAR a FORSYTH manifiesta que sobre pesca se sigue aplicando lo estatuido por España.

30 de Abril de 1839. Nota de ALVEAR a ARANA donde expresa en varias consideraciones sobre la actividad de los Estados Unidos como amigo de la Confederación Argentina.

13 de Junio de 1839. ARANA a ALVEAR que quedará a la espera de las resoluciones del Presidente VAN BUREN y de su Ministro FORSYTH.

30 de octubre de 1839. ALVEAR a ARANA le expresa que FORSYTH no intercambió con el Presidente sobre esos temas, por tener otros asuntos, que debía esperar "...Como se esperó hasta la grata venida del Señor Ministro Argentino".

30 de octubre de 1839. Asume la Presidencia de los Estados Unidos, TAYLOR y designa Secretario de Estado a Daniel WEBSTER.

27 de Diciembre de 1839. Mensaje de ROSAS a la Legislatura, reiterando anteriores conceptos sobre las reclamaciones ante el Gobierno de los Estados Unidos.

(Singularmente curioso que todos los 27 de Diciembre y desde 1837 hasta 1850, ROSAS elabora sus Mensajes destacando tanto lo pendiente con Washington como con Inglaterra.)

4 de Diciembre de 1841. Nota de WEBSTER a ALVEAR, en este importante y definitorio comunicado oficial se expresa textualmente cerrando las tratativas: "...que los Estados Unidos no deben dar hasta que la controversia entre esos dos Gobiernos, (Argentina e Inglaterra) se haya dirimido, una respuesta oficial" y los saluda con un "hasta más ver".

El texto íntegro puede leerse en el libro de E. J. Fitte, "La agresión norteamericana a las Islas Malvinas” en pág. 421.

4 de Enero de 1842. Nota de ALVEAR a ARANA manifestando que no se notificó de la nota del 4 de Diciembre ppdo. pués creía que la intención del Gobierno de los Estados Unidos era "...dejar dormir este asunto, y quizá también con el convencimiento que la Inglaterra no se desprendería ya de las Islas Malvinas, y que el arbitrio propuesto sea un corte que facilite salir de la posición embarazosa en que se hallan por este negocio".

18 de febrero de 1843. ALVEAR a ROSAS, previene que "Las políticas comerciales de los grandes poderes se dirigen a la América del Sur..." y "veo la presteza con que Francia, Inglaterra y Estados Unidos, se apoderan de los puntos que creen convenientes, y que descubre a lo que aspirarán después para aprovecharse en común sus ventajas".

COLOFON

El Secretario de Estado BAYARD, contestando una nota del Ministro argentino Dr. Vicente G. QUESADA dijo: "Como la reasunción de la ocupación de las Islas Falkland (sic) por la Gran Bretaña en 1833 ocurrió bajo un reclamo de títulos que había sido anteriormente afirmado y mantenido por ese Gobierno, no se ve que la Doctrina Monroe invocada por parte de la República Argentina, tenga aplicación en este caso”.


CAPITULO II

HISTORIA  DEL PROCESO ARGENTINO-NORTEAMERICANO DE 1830 – 1852


Anotada la síntesis cronológica, es viable seguir en continuidad el "atroz suceso", al decir de Rosas, de la participación de hombres y hechos, tanto Argentino como Norteamericano, para obtener una objetiva e imparcial interpretación.

Se da por sabido -para antes de 1831- la poca, por no decir nada, aportación de los Estados Unidos de Norteamérica, a esta "South America"; geografía de terribles encuentros por su Independencia, de tremenda guerra civil generalizada, que escapaba a los más lúcidos norteamericanos definiendo apresuradamente que ese caos era el producto de la herencia hispánica.

No podía ser de otro modo que el afán mercantilista legítimamente heredara de Inglaterra, no viera ni comprendiera y por consiguiente no ayudara, a las gestas multipolares de la América del Sud por la Independencia, Libertad y Soberanía Nacionales.

Iniciada Norteamérica en lo que fue el micro-mapa costero atlántico, hasta que pasado el 1776 de ex-colonia inglesa apareciese a la superficie de las naciones como el macro-mapa del expansionismo, no podía ser, ni debía ser hasta la desaparición de la América-Hispana de la "Leyenda Negra" de los Siglos XVI, XVII y del XVIII especialmente.

Los Estados Unidos -nombre sin apellido- crece de la porción costera al tanto de posesiones forzadas, financiadas y conquistas al patronímico de Norte América, agrega estrellas a su símbolo nacional, pero sin la menor preocupación ve desaparecer estrellas hispánicas que permutan de sitio o se fraccionan en estrellas de poca o ninguna magnitud.

Demostrado está que los factores de crecimiento de los Estados Unidos están dados por la audacia sobre la debilidad de otras, cabe aquí la reflexión de que la Argentina de Rosas, probando que la España del Cid, de Pelayo y de los Reyes Católicos era su herencia típica, logró irritar a la prepotencia norteamericana sólo con la punta de un alfiler geográfico llamado Islas Malvinas.

Aquí comienza la cronología histórica de las relaciones en este específico asunto entre la ARGENTINA y los ESTADOS UNIDOS de NORTEAMERICA -que no ha terminado- y que muestra la límpida trayectoria de una política ejemplarizadora de la República Argentina y de un hombre que le cupo la responsabilidad de su tiempo.

Concluimos planteando y desarrollando las tesis Jurídica, Diplomática e Histórica.


TESIS JURIDICA

La zona costera patagónica y malvinense era pirateada desde antes de la Independencia por barcos de origen holandés, inglés y norteamericanos, aunque existente un control de caza y pesca por el régimen hispánico -que como todas las leyes indianas seguían en ejecución por las heredadas nuevas naciones hispano-americanas- tanto a JEWET en 1823 y especialmente VERNET, se las estipula según el Decreto del 10 de Junio de 1829 de estricto régimen interno que no desconocía el Encargado de Negocios de los Estados Unidos: FORBES, y que si no remitió copia a su Gobierno es imputable a negligencia diplomática de su parte.

Razones caben entonces para el apresamiento del barco norteamericano "Harriet", el primero en recibir la intimación, que luego entrara en convenio con VERNET, y de los barcos "Superior" y "Breakwater".

Estas acciones, que fueron cuestionadas por orden del Ministro LIVINGSTON (26-1-1832) y trasmitidas por el Embajador BAYLIES el 20 de Junio de 1832, exigiendo perentoriamente las indemnizaciones, prueban fehacientemente la propiedad de las Islas Malvinas por la República Argentina, y se da pleno reconocimiento oficial por parte de los Estados Unidos; al fin, el cierre por WEBSTER del 4 de Diciembre de 1842 de toda tratativa -indemnizaciones, reparaciones, formal protesta, etc.- es una evidente evasión jurídica que invalida toda una política "monroista" bien entrevista por ALVEAR en carta a ARANA del 4 de Enero de 1842.


TESIS DIPLOMATICA

La acción guerrera del oficial norteamericano DUNCAN el 31 de Diciembre de 1831, toma atribuciones diplomáticas no avaladas sin duda por los Estados Unidos, pero sí prestamente ocultadas, pues el evidente acto pirático de la corbeta "Lexington" no se anota en el cuaderno de ruta y se agrava por abuso de pabellón francés.

Este conjunto de procedimientos reñidos con la ética náutica fue claramente especificado por el Gobernador ROSAS en el Mensaje del 7 de Mayo de 1832, ratificado por ALVEAR en su embajada del 14 de Enero de 1839 y de sucesivos Mensajes, no tomó el Gobierno de los Estados Unidos medidas jurídicas de culpabilidad o de inocencia, se concluye la total carencia de espíritu americanista basada en la Doctrina Monroe.

A estos graves antecedentes diplomáticos se debe sumar el proceder del Cónsul SLACUM; que sin representación, tanto a la ausencia de delegación por FORBES, legítimo representante oficial de los Estados Unidos, el Gobierno Argentino en gesto de cortesía aceptó hasta un límite compatible con la audacia de SLACUM.

Es probatoria de carecer SLACUM de representatividad el singular dato de que el Presidente JACKSON en su Mensaje del 6 de Diciembre de 1831 referido a la captura del barco "Harriet" se base en el relato del capitán DAVISON de la "Harriet" y no en la comunicación de SLACUM a su Gobierno, importa este punto ya que sólo la llegada de Francis BAYLIES con las Instrucciones de LIVINGSTON, replantea la protesta con las indemnizaciones.


TESIS HISTORICA 

Bordeando por sí y por no la legítima soberanía de las Islas Malvinas por SLACUM y más tarde por BAYLIES el 10 de Julio de 1832, replicada en seria y documentada comunicación de MAZA del 8 de Agosto de 1832, da pie a Inglaterra para su ocupación pirática el 3 de Enero de 1833, violando abierta y descaradamente la llamada "Doctrina Monroe", de la cual los Estados Unidos era garante como lo prueban las "Instrucciones" de CLAY a FORBES del 24 de Abril de 1825.

La aplicación de la llamada "Doctrina Monroe" aparece por los Estados Unidos 12 años después de los sucesos de DUNCAN, en la particular situación de la isla de Cuba por los años de 1845, pues el Gobierno de Gran Bretaña (lord Aberdeen), declaró que Inglaterra se opondría terminantemente a la invasión de Cuba o de Puerto Rico por los norteamericanos, y aún a todo proyecto de independencia de aquellas islas. Pero en los Estados Unidos se agudizaba la campaña anti española. Un senador (Levy), pidió que se negociase con el gobierno español la adquisición de Cuba (22-12-1845); y al romperse las relaciones entre España e Inglaterra, el Gobierno de Washington, alegando su temor de que la escuadra inglesa intentare un golpe de mano sobre la isla, ofreció al de Madrid, reservadamente hasta cien millones de duros por ella. El General Marváez y el marqués de Pidal, Ministros de Estado de Isabel II, rechazaron dignamente las insinuaciones del ministro norteamericano, míster Sanders (15 de Agosto de 1848).

Sin duda geopolíticamente Cuba está en la boca norteamericana y las Malvinas, con la intervención de Inglaterra y Francia conjuntamente en 1845 (combate de Obligado) en el Río de la Plata, eran asuntos muy lejanos...

En el colofón de la cronología destacamos la respuesta del Secretario de Estado BAYARD de 1866 al cometer el tremendo error histórico por el desconocimiento del pasado tormentoso de las Islas Malvinas, que por obvias razones no replicamos aquí por archisabidas, y de mayor gravedad para esa Secretaría de Estado pues existían las pruebas en la nota de MAZA a BAYLIES del 8 de Agosto de 1832, elevada por BAYLIES a Estados Unidos, y la nota del Embajador ALVEAR al Secretario de Estado norteamericano FORSYTH, del 21 de Marzo de 1839.

Es necesario recalcar también la insolencia contenida en la mencionada respuesta al Ministro QUESADA y la grosería antidiplomática de llamar FALKLAND a las ISLAS MALVINAS.

Concluyendo se debe reconocer aún hoy un asunto pendiente, así lo asegura la Carpeta II del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina y, aunque se pretenda cerrarla por WEBSTER y BAYARD, de reactualizarse pesaría en las múltiples razones de Soberanía ante las Naciones Unidas, ya que el voto siempre renuente de los Estados Unidos pasaría a ser altamente positivo.


BIBLIOGRAFÍA ESPECIAL


ARCHIVO AMERICANO Y ESPIRITU DE LA PRENSA DEL MUNDO — (1843-50) Princ¡pal material documental en 3 idiomas que, en relación a las Islas Malvinas, es de consulta obligada.

BURZIO, Humberto F.: "Rosas, las Malvinas y el empréstito". Antecedentes y causales del empréstito Baring y el proceder de Rosas.

CADY, John F.: "La intervención extranjera en el Río de la Plata". Clásico libro interpretativo y documental, con amplías referencias a la diplomacia de los Estados Unidos en la Argentina.

CAILLET-BOIS, Ricardo: "Las Islas Malvinas”. Resumen general de los asuntos referidos a EEUU e Inglaterra.

DAVIS Thomas B.: "Carlos de Alvear". Visión de un historiador norteamericano, que salvando errores interpretativos, es fundamental para el estudio de la embajada de Alvear.

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FITTE Ernesto J.: "La agresión norteamericana a las Islas Malvinas". Amplia serie documental de apreciable valor.

FORBES John Murray: "Once años en Buenos Aires". Memoria y recopilación documental e informativa de ese tiempo histórico.

GOEBEL Julius (h): "La pugna por las Islas Malvinas". Meduloso y documentado, que es y será fundamental en todo lo referido a la Soberanía Nacional sobre las Islas Malvinas.

GROUSSAC Paúl: "Islas Malvinas". Libro clásico de atractiva y documentada lectura.

HIDALGO NIETO, Manuel: "La cuestión de las Malvínas". Fundamentado en tesis de la soberanía Hispano-Americana, con mapas.

IBARGUREN, Carlos: "Estados Unidos ante la Independencia Sud Americana". Trabajo de síntesis bien documentado.

IBARGUREN Carlos (h): "De Monroe a la buena vecindad”. Análisis de los procesos diplomáticos, guerreros, financieros, etc., de los Estados Unidos de Norteamérica en América Latina.

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PEREYRA, Carlos: "El mito de Monroe". El desarrollo ocupacional de los EEUU con relaciones histórico-políticos y diplomáticos, de aguda crítica.

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RODRIGUEZ, Gregorio F.: "Contribución Histórica y Documental”. Archivo impreso importante. Sobre el tema ver Tomo III.