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martes, 1 de marzo de 2016

Aparición de los restos del Republicano

  Publicado en el Periódico El Restaurador - Año X N° 38 - Marzo 2015 - Pag. 7 a 9 

Bicentenario de la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América  el  9 de Julio de 1816 

 Aparición de los restos del Republicano

Lugar del hundimiento del republicano
Publicado en el diario Clarín

El 9 de enero salió publicado en el diario Clarín, la noticia del descubrimiento de los restos del bergantín Republicano en el lecho del río Paraná, en Vuelta de Obligado, navío que tan destacada actuación había tenido en la batalla que lleva el nombre de ese sitio geográfico. 

En el ER N° 9/4 en el artículo "Tomas Craig, marino irlandés, Guerrero de la Independencia y defensor de la Soberanía Nacional en la Guerra del Paraná" nuestro columnista Guillermo M. Masciotra, se refirió a la personalidad del marino, comandante del navío en aquel memorable hecho de armas y también publicamos algunos datos sobre el barco.

Considerándolo como muy interesante, transcribimos en su totalidad el artículo publicado en Clarín.

Coincidimos con esa publicación en que ese descubrimiento es uno de los más importantes de la historia naval del país y por nuestra parte felicitamos a las personas que participaron en tan importante hallazgo, como así también a las autoridades del Museo Paleontológico de San Pedro, del Destacamento Zárate de la Prefectura Naval Argentina y autoridades de la Armada Nacional.

Estampilla conmemorativa a l combate de la Vuelta de Obligado
Estampilla emitida el 2 de diciembre de 1989, 60 x 25 mm. con el sello de día de emisión

Sociedad. San Pedro. El anuncio del descubrimiento es uno de los más importantes de la historia naval del país. Un barco con historia. El hallazgo

Con la ayuda de un sonar de barrido lateral, se habrían encontrado los restos sumergidos del barco que defendió a la patria hace 170 años en la Batalla de Vuelta de Obligado


Sorpresa en el Paraná

Hallan un buque que participó en la heroica Batalla de Obligado.

Por Alfredo Dillon - adillon@clarín.com


Es el Republicano, uno de los navíos encargados de defender la soberanía nacional en 1845. Su capitán lo hundió para evitar que lo tomaran los enemigos. Lo encontraron al hacer una filmación del fondo del río.

Tres cadenas gruesas cruzaban el Paraná de costa a costa, sostenidas sobre 24 embarcaciones. De un lado, la escuadra anglofrancesa; del otro, las fuerzas de la Confederación Argentina. Detrás de las cadenas, en primera línea de cara al enemigo, se ubicó el Republicano, uno de los buques encargados de defender la soberanía nacional. Su capitán era Tomás Craig, un marino de origen irlandés nacionalizado argentino. Los primeros ataques fueron a las 8 de la mañana; pasado el mediodía, ya sin municiones y para evitar que los enemigos tomaran el barco, Craig detonó sus últimos explosivos y lo hundió.

Fue el 20 de noviembre de 1845. La batalla se perdió pero, poco después, dio pie a una victoria diplomática para el gobierno de Juan Manuel de Rosas. La Vuelta de Obligado quedó impresa en la historia nacional (y en el billete de $20); el Republicano, sin embargo, permaneció sumergido en el olvido.

Hasta ahora. Porque a la crónica de Obligado se le acaba de agregar un capítulo, 170 años después. El 23 de octubre de 2015, mientras hacían tareas de reconocimiento y filmación del fondo del río Paraná para el Museo Paleontológico de San Pedro, José Luis Aguilar, Felipe Aguilar, Javier Saucedo y Marcelo Duca detectaron un elemento que llamó su atención. Gracias a un equipo de sonar, observaron “la silueta de un elemento delgado y recto (un mástil) que se alzaba en el fondo del río, en cuya base se podía apreciar una estructura rectangular aflorando en el lecho”. 

En la zona no hay registros de otros naufragios, ni durante esa batalla ni en años posteriores. Con los datos históricos disponibles, los expertos del Museo Paleontológico concluyeron que estaban frente al único buque con un mástil de esas características hundido durante el combate de Obligado: el Republicano. La deducción se basa también en la fisonomía del objeto hallado: el sonar muestra que el mástil forma parte de una sección de unos 11 metros de casco que asoma sobre los sedimentos, “una escala que coincide con un casco total de 20 metros como el que tenía el Republicano”.

El hallazgo fue corroborado en diciembre por la Armada Argentina, y ayer lo hicieron público las autoridades del Museo junto con funcionarios de la Armada, Ministerio de Defensa, el Senado provincial y el intendente de San Pedro. 

“Si se observan las cartas náuticas de la zona, se puede ver que el punto de hallazgo se corresponde con el sector donde operó el Republicano –explicó a Clarín José Luis Aguilar, fundador del Museo de San Pedro–. El hecho de que hoy se encuentre en el medio del río obedece a que, en estos 170 años, la costa frente a Obligado perdió más de 200 metros tierra adentro. Al momento de ser hundido por su capitán, el Republicano estaba anclado a una distancia de entre 50 y 80 metros de la costa de 1845”.

Solo medio barco quedó a salvo de que lo cubriera la sedimentación del río. “Esto puede obedecer a que la explosión inducida por Tomás Craig infligió mayor daño desde la mitad del buque hacia proa, mientras que la zona de popa se mantuvo entera. Al caer al fondo, el buque queda con su mitad anterior desarmada y aplastada, que luego será sedimentada con el pasar de los años, pero su mitad posterior, al mantener su altura, escapó del limo y todavía yace a la vista del sonar”, señaló Aguilar.

Según concluyeron los expertos, en todos estos años el Republicano no se movió porque estaba doblemente anclado para poder apuntar al enemigo y soportar la corriente del río sin moverse. Eso hizo que se hundiera en el mismo lugar donde combatía. El informe de los autores del hallazgo describe que el buque está sumergido en el fondo del Paraná “inclinado hacia proa y notablemente escorado hacia estribor”.

Luego de Obligado, Tomás Craig siguió sirviendo en la armada argentina y se mantuvo leal a Rosas. Tras la caída del rosismo en 1852 –y como efecto de los eternos vaivenes de la política nacional– fue separado de su cargo, aunque poco después lo reincorporaron. Alguna calle de Capital lleva su nombre; sin embargo, la figura de Craig es apenas recordada. Tal vez ahora adquiera otro relieve, gracias a ese mástil del Republicano que permaneció erguido durante 170 años, como sosteniendo la memoria de una batalla clave para que la Argentina fuera algún día un país independiente y soberano.

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Un bergantín "ágil", con mástil de 10 metros.

El barco fue construido en la isla de Cerdeña y adquirido en Buenos Aires en 1842 al valor de 34.000 pesos fuertes.

Según los expertos del Museo Paleontológico de San Pedro, no hay planos, esquemas, croquis ni dibujos del Republicano, un buque de tipo bergantín goleta, con dos palos principales. Solo existe una pintura en el Museo Naval que lo muestra de popa custodiando las líneas de cadenas durante la Batalla de Obligado. “El artista debió basarse en el verdadero buque o en la figura genérica de un bergantín goleta”, explicó José Luis Aguilar, el responsable del Museo. 

El barco fue construido en la isla de Cerdeña; originalmente se llamaba San Giorgio y fue adquirido en Buenos Aires el 4 de junio de 1842 al valor de 34.000 pesos fuertes, según datos de la Fundación Historia y Arqueología Marítima (Histarmar). Se incorporó a la escuadra argentina el 15 de julio de ese año, bajo el comando del capitán Tomás Craig. 

Era un tipo de embarcación que “no realizaba navegaciones prolongadas, sino operaciones fluviales muy puntuales”, indicaron los autores del hallazgo, y estimaron que “en su compra pudo haber influido que era muy maniobrable, ideal para navegar el Paraná y el Río de la Plata”.

En cuanto a las dimensiones, el mástil que permitió detectar al barco hundido mide 10 metros de altura; la eslora (longitud total de la embarcación) era de 20 metros. Una parte importante del casco se perdió con la explosión con la que Craig hundió el buque en 1845.

Su capacidad máxima era una tripulación de 46 personas: el comandante, 2 oficiales, 9 suboficiales, 21 artilleros y 13 marineros. De acuerdo con el informe del Museo, el armamento que la nave portaba durante la Batalla de Obligado consistía en 6 cañones de a 10, que fueron colocadas sobre la banda de estribor para lograr una mayor eficacia de tiro contra las naves enemigas; la proa estaba orientada a la costa entrerriana.

Además del Republicano, participaron del combate varios buques de guerra, mientras que la línea de 24 embarcaciones que sostenían las célebres cadenas eran en su mayoría barcos mercantes a los que les habían retirado mástiles y timones. 

Para más información, se puede consultar la web www.gcfsanpedro.wordpress.com. 

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Billete de $ 20
Dorso del billete de $ 20 convertibles, primer diseño emitido en 1992


Un paso clave para la soberanía nacional

Un combate perdido que marcó el triunfo diplomático para el país.

La batalla de la Vuelta de Obligado sucedió el 20 de noviembre de 1845, durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, entonces responsable de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina. Hoy es conmemorada como el Día de la Soberanía Nacional, que en 2010 fue declarado feriado por la expresidenta Cristina Kirchner.

El combate enfrentó en el río Paraná, cerca de San Pedro, a las fuerzas de la Confederación Argentina (lideradas por el general Lucio Norberto Mansilla) contra el ataque de Francia e Inglaterra. La escuadra anglofrancesa peleaba para obtener la libre navegación del Paraná, y en alianza también con Montevideo, cuyo gobierno estaba enfrentado con el de Rosas. Obtener la “pacificación” del Río de la Plata fue la excusa de los invasores para atacar a la Confederación.

El episodio es recordado por la estrategia decidida por Mansilla para defender el territorio nacional: se dispusieron tres cadenas gruesas que cruzaban el Paraná de costa a costa, sostenidas sobre 24 embarcaciones ancladas a lo largo de unos 800 metros.

Con fuerzas muy superiores a las locales, finalmente los invasores lograron romper las cadenas y se adentraron en el Paraná; dejaron un saldo de al menos 250 caídos. Sin embargo, la batalla perdida se convirtió en una victoria diplomática. 

La flota extranjera fue resistida en Entre Ríos y Santa Fe, mientras que sus buques mercantes apenas pudieron vender alguna mercadería en el territorio nacional. Poco después, las potencias extranjeras tuvieron que reconocer la soberanía argentina sobre los ríos interiores.

El triunfo de Rosas fue elogiado por José de San Martín y hasta por su enemigo Juan Bautista Alberdi. 

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Para comletar la información, de la pagina web www.gcfsanpedro.wordpress.com transcribimos las siguientes conclusiones 

"De acuerdo a los datos obtenidos, las lecturas del sonar y los trabajos realizados en el río, se pueden llegar a deducir numerosos detalles acerca de este descubrimiento.

1 - Al no existir registro de naufragio alguno para la zona y con los datos disponibles del contexto histórico, se cree estar en presencia del único buque con un mástil de esas características que se hundió durante la batalla de Obligado, es decir: el “Republicano”. Esta afirmación se ve reforzada por el hecho de que el sonar muestra que el mástil forma parte de una sección de unos 11 metros de casco que aflora en el lecho, una escala que coincide bastante con un casco total de 20 metros como poseía el “Republicano”.

2 - Si se observan las cartas náuticas de la zona, se puede ver que el punto de hallazgo se corresponde con el sector donde, se sabe, operó el “Republicano” y que el hecho de que hoy se encuentre en el medio del río obedece a que, en estos 170 años que nos separan del combate, la costa frente a Obligado perdió más de 200 metros tierra adentro. Analizando las profundidades de las cartas náuticas se observa que el “Republicano”, al momento de ser hundido por su Capitán, estaba anclado entre unos 50-80 metros de la costa de 1845.

3 - Tomando en cuenta los documentos históricos que señalan que durante la batalla los seis cañones del buque fueron colocados a estribor para disparar hacia el lado de las cadenas, se deduce que fue colocado con la proa hacia la isla y anclado doblemente a proa y a popa, a los efectos de mantenerlo posicionado hacia donde se quería disparar y, además, para contrarrestar los efectos de la fuerte corriente que, de anclarlo sólo en proa, lo alinearía de manera diferente. Este posicionamiento, coincide absolutamente con lo que muestra la imagen de sonar.

4 - La imagen muestra que sólo medio barco escapó a ser cubierto por la sedimentación del río. Esto puede obedecer a que, al momento de la explosión inducida por el Capitán Tomas Craig, ésta infligió mayor daño desde la mitad del buque hacia proa, mientras que la zona de popa se mantuvo entera. Al caer al fondo, el buque queda con su mitad anterior desarmada y aplastada siendo sedimentada con el pasar de los años pero su mitad posterior, al mantener su altura, todavía yace a la vista del sonar, escapando del limo.

5 - El hecho de estar doblemente anclado para poder apuntar y, a su vez, soportar la corriente sin moverse, hizo que se hundiera en el mismo lugar donde combatía, sin sufrir la lógica deriva de cualquier objeto suelto en el río. De acuerdo a las profundidades que se relevaron, el relieve del fondo, la toma de sonar y el ángulo del mástil en las imágenes, se encuentra sumergido en el fondo del Paraná inclinado hacia proa y notablemente escorado hacia estribor".

lunes, 1 de diciembre de 2008

Tomás Craig, marino irlandés, guerrero de la Independencia y defensor de la Soberanía Nacional en la Guerra del Paraná

 Publicado en el Periódico El Restaurador - Año III N° 9 - Diciembre 2008 - Pags. 4 a 6  

PERSONAJES Y HECHOS DE LA CONFEDERACION ARGENTINA

Tomás Craig, marino irlandés, guerrero de la Independencia y defensor de la Soberanía Nacional en la Guerra del Paraná

                                                                                                 Por Guillermo Masciotra

Las páginas de la historia argentina se nutren de innumerables héroes olvidados, que por su actuación merecen un justo reconocimiento. Este es precisamente un ejemplo de quien durante el período comprendido entre 1811 y 1857 fue un incansable guerrero al servicio de su patria adoptiva.

Tomás Craig, nació en Irlanda en 1780, sus padres fueron Nicolás Craig y Honor Byrne. No existen antecedentes exactos de su forma de arribo al Río de la Plata pero alguna fuente lo adjudica a un naufragio ocurrido en las costas patagónicas y su posterior radicación en Buenos Aires.

Con la reorganización del ejército del Norte llevada a cabo por el General Manuel Belgrano en 1812 se incorpora a sus filas y participa en las Batallas de Las Piedras, Tucumán, Salta, Ayohuma y Vilcapugio, integrando la artillería patriota.

Luego de un corto período en la Banda Oriental, donde ocupó los cargos de Comisario y Juez de Paz, con  el inicio de las hostilidades con el imperio de Brasil, comienza a prestar servicios bajo el mando del Almirante Guillermo Brown en la Armada Argentina, lo que se prolonga hasta su retiro del servicio activo en 1857.

La  denominada guerra fluvial ó Guerra del Paraná que se desarrolla entre 1841 y 1846 en el Río de la Plata y el Río Paraná tiene a Tomás Craig como protagonista de los dos enfrentamientos más importantes en defensa de la Soberanía Nacional: el Combate de Costa Brava los días 15 y 16 de Agosto de 1842 y el Combate de Vuelta de Obligado el 20 de Noviembre de 1845.

El Almirante Guillermo Brown con mas de 60 años de edad  es convocado por Juan Manuel de Rosas en 1841 para dirigir nuevamente la Armada Nacional, frente a la amenaza de Fructuoso Rivera que había derrocado al legítimo presidente oriental, Manuel Oribe. Nuestro  padre de la patria en el mar asume el compromiso de la nada, alista una armada, entrena sus hombres  y derrota a la  flota oriental riverista al mando de Coe un antiguo subordinado suyo en la Guerra contra Brasil, nuevamente  Brown domina el Plata. Rivera por su parte más aislado por que el Gral. Paz no compartía sus objetivos, declara la guerra a la Confederación Argentina y decide incorporar a José Garibaldi  para la formación de una Segunda División Naval ahora fluvial para disputar los ríos Uruguay y Paraná que no tenía permitido navegar y lograr la adhesión de Corrientes.

Craig es designado en 1841 comandante de la Corbeta o Fragata 25 de Mayo (ex Kremlin de matrícula de Boston) que desplazaba 400 toneladas y embarcaba 150 tripulantes, se le cambia la artillería a la nave y se dispone su alistamiento para el Estado Argentino. Luego Tomás Craig asume el mando de la goleta 9 de Julio (ex Palmar de bandera oriental) buque capturado por el Almirante Brown frente a Montevideo desde donde la conduce al Riachuelo también para su alistamiento y entrega del mando a su nuevo comandante el Capitán Guillermo Bathurs, la tarea  de Tomás Craig continúa con un nuevo compromiso alistar a la goleta Libertad (ex Aguiar integrante de la flota riverista que se pasó a la Confederación Argentina) empresa en la cual nuevamente da pruebas de su idoneidad de marino y artillero.

En 1842 es designado comandante del bergantín Republicano (ex San Giorgio de matrícula de Cerdeña) de 40 toneladas de desplazamiento; con esta nave participa en la persecución de la escuadrilla de Garibaldi, junto con el bergantín Belgrano al mando de Juan B. Thorne, el Echagüe al mando de Pinedo, el 9 de Julio al mando de Eduardo Brown (hijo del bravo irlandés), y el Americano al mando de Donati. El Alte. Brown que embarcaba en el Belgrano conduce la formación argentina que parte de Buenos Aires ante la noticia que mediante el engaño de falsa bandera se había forzado el paso de Martín García por las naves riveristas de la Segunda División. Una bajante hace varar al Belgrano que queda inmovilizado cerca de quince días, Brown anoticiado que Garibaldi continuaba por el Río Paraná luego de ser hostigado por Seguí y sus lanchones en La Bajada, alcanza las cercanías de Esquina en la Provincia de Corrientes paraje denominado Costa Brava, donde las fuerzas navales nacionales derrotaron y destruyeron el poder naval de Fructuoso Rivera en el río con los tres buques mayores en línea y en tierra con la acción de los hombres a cargo del Guardiamarina Bartolomé Cordero. Tras dos días de combate culminaba esta aventura de José Garibaldi con la huída de las tripulaciones y sus buques en llamas. La figura señera de Brown vuelve a dominar las aguas del Plata y sus afluentes. En un gesto de enorme grandeza no ordena la persecución de José Garibaldi y lo deja huir, sin embargo luego el mencionado personaje volvería con sus incursiones y saqueos contra la República Argentina.

Finalizaba así la campaña de Costa Brava, a todas luces desastrosa para el gobierno de Fructuoso Rivera, su aliada: la Comisión Argentina de Montevideo (integrada por emigrados unitarios), y los apetitos colonialistas franco-británicos de navegar nuestros ríos interiores. Tomás Craig al mando del Republicano realiza en convoy con el Echagüe un  patrullaje por el río Uruguay contra cualquier nuevo intento riverista; luego en 1843 participa del bloqueo a Montevideo y en 1844 dirige personalmente las reparaciones y nuevo alistamiento del Republicano en Ensenada de Barragán.

Gráfico que muestra el dispositivo de defensa en Vuelta de Obligado
(baterías, lanchones y El Republicano) y la flota atacante

En 1845 la expedición de la flota anglo-francesa intentará con sus aliados, los comerciantes de Montevideo, navegar los ríos Paraná y Uruguay, tentar al Paraguay  y  apoyar a los antirrosistas de Corrientes. Aquí aparece la tremenda fibra y temple de un grupo de paisanos, vecinos de San Pedro, Baradero, San Antonio de Areco  y San Nicolás, marinos de esa generación de valientes que formó Guillermo Brown y militares que bajo la dirección de Lucio N. Mansilla ese gran veterano de la Independencia, que decidieron defender nuestra soberanía a todo trance y resultado.

En este episodio glorioso de la historia nacional Tomás Craig tiene una activa participación en la construcción de la línea de defensa que basada en 24 lanchones  unidos por cadenas cruzará el río Paraná que tenia una extensión de 800 metros de ancho aproximadamente. Las barcazas o lanchones fueron desarbolados y anclados  al lecho del río, unidos a la tierra firme por un anclaje que se encontraba en un promontorio frente a una de las cuatro baterías instaladas (Ver monumento levantado en 1940, “El Restaurador” Nº 8, pág. 13) y en el otro extremo, las cadenas se afirmaban al bergantín Republicano al mando de Craig.

Así el 20 de noviembre a las 09,00 horas los poderosos cañones Paixhans con balas  explosivas inician un intenso cañoneo sobre las defensas terrestres y fluviales. Craig  que recibe en el Republicano un fuego concentrado, devuelve tiro por tiro con el apoyo de tres embarcaciones menores que impedían el avance de los tres vapores de la Primera división atacante que no pueden vulneran la línea de atajo del Republicano.

Cerca del mediodía el General Mansilla envía un parte a Juan Manuel de Rosas en el cual le comunica que el combate es intenso pero que se sostiene las defensas y también menciona que a pesar de no haber sido cortadas las cadenas, teme por el alto consumo de munición. Pasado el mediodía, Craig no tiene municiones, ha disparado hasta la última bala y está siendo acribillado por la artillería atacante. Ante la proximidad del enemigo, vuela el bergantín Republicano para que no sea abordado y con sus sobrevivientes se embarca para pasar a colaborar en tierra firme con la Batería Manuelita ubicada en el promontorio norte al mando de Juan B. Thorne.

El “Fulton”, -vapor francés- ataca las defensas en Obligado, obsérvese los lanchones
con la bandera argentina que obstaculizaban la navegación de la flota invasora


Vuelta de Obligado constituye una de las glorias de las luchas por la Independencia y la Soberanía Nacional, las cuatro baterías fueron destruidas y las cadenas que unían los lanchones fueron cortadas luego de 12 horas de intensos combates, con bajas de 300 muertos y más de 500 heridos en las filas argentinas decididos a defender el honor nacional. Después de esa acción, nuestro héroe continúa en servicio en la Armada nacional y en 1849 se hace cargo del comando de la goleta Santa Clara mando que continua en 1850 y 1851 afectado al patrullaje fluvial, donde lo sorprende el pronunciamiento de Urquiza, permaneciendo Craig leal a la Confederación Argentina. Posteriormente en 1852 y previo a las acciones de Caseros asume el mando de la goleta Maipú (ex Fama de matrícula norteamericana) -incorporada en 1845, había sido robada por los británicos y devuelta en 1851 por la Convención Southern –Arana alistándola en tiempo record y que fue ubicada en la desembocadura del Río Paraná.

Separado del mando luego de Caseros, posteriormente fue rehabilitado y en  Noviembre de 1852 asumió nuevamente el mando de la goleta Maipú en la expedición del Gral. Madariaga contra la Provincia de Entre Ríos. Continuó Craig en servicio activo hasta 1857.

Se casó en primeras nupcias con la argentina Encarnación Luján y fallecida ésta se casó en segundas nupcias en 1849 con Jane Donovan, irlandesa. De este matrimonio nacieron dos hijos: Francisca y Guillermo Craig Donovan, quien alcanzó el grado de Teniente coronel en el Ejército Argentino y fue expedicionario al Chaco austral y boreal.

Tomás Craig falleció en Buenos Aires el 26 de abril de 1863. Una calle del Barrio de Caballito de la Ciudad de Buenos Aires lleva su nombre, además se recuerda  su memoria en los municipios de Alte Brown, Merlo, General Rodríguez y Malvinas Argentinas.

 

Fuentes:

Historia de la Confederación Argentina. A. Saldías

Historia Marítima Argentina. H. J. Tanzi.

Apuntes sobre Buques de la Armada Argentina. P. Harguindeguy.

Los Bloqueos Navales. Instituto Nacional Browniano

La Batalla Olvidada. Nueva Reseña Histórica de San Pedro.