jueves, 8 de octubre de 2026

El Quebracho - Baldomero L. Lamela Perez

 REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

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En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya
 muchísimos años.
A continuación, publicamos un artículo sobre la Angostura del Quebracho que apareció en la Revista Marina N° 35 de junio de 1939, editada por la Liga Naval Argentina.


"EL QUEBRACHO" 4 de junio de 1846 

 Por Baldomero L. Lamela Perez


Casi desapercibida para la mayoría del pueblo argentino pasó la fecha gloriosa del 4 de junio, aniversario del combate de "El Quebracho" entre las fuerzas federales argentinas y la escuadra Anglo-Francesa, que en alianza con los unitarios argentinos residentes en Montevideo bloqueaban los ríos de La Plata y Paraná.

Las fuerzas federales argentinas que, al mando del General Mansilla, defendían la soberanía de la nación contra los que pretendían humillarla, según palabras textuales del Gran Capitán, se hallaban situadas sobre la costa "El Quebracho", barranca cerca de San Lorenzo, habían levantado baterías y estaban a la espera del paso de las naves.

Estas eran las consecuencias dignas de mejor estudio, para que caigan las debidas sanciones sobre los culpables de las misiones que cumplieron ante los gabinetes británicos y franceses los delegados del Comité Civil de Montevideo. Las escuadras extranjeras, que habían recibido de los federales patriotas inequívocas señales de patriotismo en defensa de su soberanía amenazada, en la Vuelta de Obligado, Tonelero, San Lorenzo, y el 4 de junio de 1846 cuando regresaba un convoy de buques mercantes, que custodiaban, tuvieron que librar el más violento y encarnizado combate con las baterías de "El Quebracho", que al mando del valiente General Mansilla lanzó un fuego mortífero contra las naves enemigas, destruyendo casi por completo las escuadras y sirvió para escarmiento de esos aventureros que desde esa fecha en adelante no se internaron como dueños y señores por los ríos argentinos.

Puede con justicia afirmarse que la victoria de "El Quebracho" significó el fin de la intervención anglo-francesa y de toda otra tentativa de predominio auspiciada por los unitarios.

El mismo San Martín les decía que toda empresa de esta índole sería inútil rigiendo los destinos de la patria un hombre del temple de Rosas y la inmensa masa de pueblo que lo acompañaba.

En 1849, el gran ministro de Rosas, Felipe Arana, firmaba el tratado Arana-Southern donde entre otras estipulaciones exigía que el pabellón argentino que se había levantado en Martín García, Tonelero, Quebracho, Vuelta de Obligado, etc., fuese saludado por 21 cañonazos.

Y la azul y blanca enseña que se pretendió humillar en esos días celebres recibió de Ia más poderosa escuadra del mundo el más grande de los homenajes.

Significativa y honda esa cláusula, que revela el fervoroso patriotismo de los hombres que regían los destinos de la Nación y a quienes la historia dirigida ha negado hasta el presente, pero, gracias a Dios, se ha conseguido que la tradición de la patria se estudie a base de documentos probatorios y no a base de leyendas urdidas por aquellas que, en su afán de borrar sus desvíos y difamaciones, atacaron con patrañas al enemigo porque fueron enemigos siempre, en las historia de los pueblos, los traidores y los patriotas. Que la historia de la patria sea una sola, la verídica, y que la sanción de la posteridad para sus buenos o malos hijos caiga con todo el rigor necesario, ese debe ser el norte de todo estudioso de la historia.

"El Quebracho" quedará como una lección de verdadero argentinismo y las figuras de MansiIla y de los hombres que con él sacrificaron sus vidas merecen la gratitud de la Nación. Rosas defendió sus tropas y con su pueblo la integridad del suelo que nos legaron los próceres de Mayo. He aquí la verdadera acción de ese prócer que se niega.

Cuando se corra el velo con que algunos intereses creados han cubierto la verdadera intriga diplomática de los delegados unitarios ante los gabinetes de Francia e Inglaterra, ¡cuántos falsos ídolos se caerán de sus pedestales y cuantos próceres negados resurgirán con justicia en la conciencia nacional bien enseñada!

Que la verdad ilumine el panorama del pasado heroico.


Sobre el mismo tema, cliquear en el siguiente link

https://periodico-el-restaurador.blogspot.com/2026/06/caombate-del-4-de-junio-de-1846-combate.html