LOS QUE SE FUERON AL MAZO
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CARTA PUBLICADA EN EL DIARIO “
Rosas
Señor Director:
"Los panegiristas de Juan Manuel de Rosas olvidan que su «prócer» no
participó de la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas, ni
tampoco en la guerra por la independencia frente a la dominación española. Lo
mismo sucedió durante la guerra con Brasil, pues estaba muy ocupado haciendo
pingües negocios con los saladeros. Durante el bloqueo naval de Inglaterra y
Francia, esta última nación incendió y tomó varios barcos nacionales. Rosas, en
carta al almirante Vennancourt, le ofreció «carne fresca» para sus
tripulaciones. Nuestras Malvinas, usurpadas por los ingleses desde 1832, fueron
ofrecidas en pago de obligaciones del empréstito de
"Olvidan también que, desde marzo de
Dr. José Daniel Uriarte
Miembro del Centro
Libres del Sud e Instituto
Urquiza de Estudios Históricos
Buenos Aires 741
Dolores (Bs. As.)
Contesté personalmente al Dr. Uriarte, a su domicilio con la siguiente carta:
Gral. San Martín, 30 de noviembre de 2005.
Dr. José Daniel Uriarte
De mi mayor consideración:
Me dirijo a Ud. con relación a su carta publicada en el diario “La Nación” el día 21 ppdo.
Como la misma contiene varias inexactitudes, inexplicables alguna de ellas en una persona que es miembro de dos instituciones de carácter históricas, es que le remito la presente a su domicilio.
Para conocernos me presento. Yo soy abogado. Ud. que también es Doctor, ¿que profesión tiene?
Parece mentira que cuando se habla de Juan Manuel de Rosas, se larguen una serie de diatribas al aire, sin ningún fundamento, -entiendo que mal intencionadas-. En estos días hemos visto varias de ellas aparecidas en los diarios “La Nación” y “La Prensa”.
Me estoy tomando el trabajo de contestar cada una de esas cartas, no obteniendo ninguna respuesta de las personas a las cuales escribí, sólo una de ellas -el Sr. Vincent de Urquiza, quien seguramente Ud. conocerá porque también es miembro del Instituto Urquiza- me contestó y me dijo “Yo con rosistas no discuto”. Claro si él es liberal, “discutir” con otro liberal es fácil y sencillo. Lo difícil es discutir con otra persona que no tenga el mismo pensamiento que uno, que es lo que estoy también tratando de hacer con Ud. porque “discutir” entre dos liberales o entre dos rosistas, es tan aburrido como aquello del “pan con pan comida de zonzos”.
Lo que me ha extrañado es que Ud. en su carta ponga que es miembro de dos instituciones: Centro Libres del Sud e Instituto Urquiza de Estudios Históricos.
Reconozco que en una carta a un diario no se puedan poner muchos argumentos en defensa de lo que uno escribe, pero cuando se habla de Rosas, se pone: Rosas fue esto y esto y esto y esto y esto, sin ninguna fundamentación, porque no la hay; y tampoco existe un sencillo análisis de las personas que escriben y que se dicen “Académicos” de instituciones históricas. Lo que no me explico es como se analiza la Historia en esas Instituciones, con que simplicidad se lo hace.
Disculpe por la introducción…al grano voy, trataré de dividir su carta y contestaré cada una de sus imprecisiones e inexactitudes -¿serán también las suyas “inexactitudes a designio” como decía el “Gran Educador” Sarmiento?-
Antes que nada, debo decirle que sus “acusaciones” contra Juan Manuel, son idénticas a las que hizo el Dr. Lavalle Cobo en el diario “La Nación”, allá por el año 1939 en un artículo titulado “El nacionalismo de Rosas” y por Ernesto Celesia en su libro “Rosas”, y que ya fueron debidamente aclaradas y rebatidas por varios escritores a quienes ni Lavalle Cobo ni Celesia tampoco contestaron, aplicando la política de avestruz, espero que Ud. si conteste y defienda su posición.
a) “Los panegiristas de Juan Manuel de Rosas olvidan que su «prócer» no participó de la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas”.
Mal que le pese a Ud. Juan Manuel de Rosas sí participó de las invasiones inglesas. No sólo que participó, siendo aún niño, a los 13 años!, sino que por su comportamiento, fue felicitado por Martín de Alzaga en carta que remitió a los padres de Juan Manuel.
Durante todo el período de la época rosista, tanto en los diarios de Buenos Aires, como en los homenajes de la legislatura, mensajes, etc., se hacía constante mención de la participación del Restaurador en las Invasiones Inglesas y a su comportamiento destacado. En ese momento había muchas personas y personajes que habían participado en la Reconquista y Defensa de Buenos Aires, que sabían y conocían lo que cada uno había hecho en aquellas memorables jornadas. Nunca nadie contradijo lo que se afirmaba. En esos momentos en que todos se conocían, los emigrados de Montevideo no hubieran dejado pasar la ocasión de resaltar algo que no hubiera sido cierto. Los emigrados nunca negaron la participación de Rosas ni en la Reconquista ni en la Defensa.
Fíjese Ud. Dr. Uriarte, que cada dos por tres se hace esta afirmación a la ligera, pero cuando se habla del “Numen de Mayo”, el Dr. Mariano Moreno que NO PARTICIPÓ EN LAS INVASIONES INGLESAS, Y QUE TENÍA MUCHOS MÁS AÑOS QUE ROSAS, nadie dice nada, todos se callan la boca. Me parece que Uds. los liberales tienen dos balanzas para medir las cosas. ¿Es Ud. abogado, Dr. Uriarte?, sería interesante saberlo.
b) “…ni tampoco en la guerra por la independencia frente a la dominación española. Lo mismo sucedió durante la guerra con Brasil”
En primer lugar debemos considerar que Rosas no fué militar, como tampoco recibió formación universitaria. El fue un trabajador del campo desde jovencito. Los ejércitos de aquellos tiempos y para acciones ofensivas, se formaban de acuerdo a las circunstancias, no había lo que posteriormente se llamó “servicio militar”. Iban al ejército sólo aquellos que aspiraban a una carrera militar y llenaban las vacantes de oficiales, pero lo que era la tropa estaba formada por “los condenados a servir las armas”, “los vagos y mal entretenidos” y los esclavos negros donados por sus amos y que después de servir en el ejército adquirían la libertad.
Los civiles, tenían la obligación de formar en los batallones para el cuidado del orden en las ciudades o en el campo por la ausencia de veteranos.
El hecho de que alguien no haya participado en las guerras por la independencia no significaba que no hubiera sido patriota. Otros personajes de la época tampoco participaron de aquellas guerras, por ejemplo Bernardino Rivadavia, y se lo nombro por ser uno de los más destacados y aquí cabe lo mismo que dije acerca de Mariano Moreno.
Rosas formó una tropa que se llamó Colorados de Monte, con gauchos de sus establecimientos a quienes disciplinó e instruyó y que se destacaron en el restablecimiento del orden en Buenos Aires en el año 1820, terminando con la anarquía, razón por la cual se lo llamó a Rosas “Restaurador de las Leyes”. Del comportamiento de ese regimiento dijo Miguel Zañartú (agente chileno en Buenos Aires) en carta a Tomás Godoy Cruz en 1820: “El denuedo, bizarría y coraje del batallón de Rosas harían honor a las tropas mismas de Napoleón”.
Rosas fue quién viajó a la Banda Oriental en esos momentos en poder del Imperio del Brasil, a fin de preparar el terreno para la sublevación que se iniciaría con posterioridad al desembarco de los 33 Orientales, a quienes Juan Manuel financió. Ya en guerra con el Brasil, Rosas cumplió una importante función manteniendo la seguridad de las fronteras del sur y su relación amistosa con los indios impidieron que los mismos pudieran llegar a sublevarse, como era intención del Imperio –recuerde el ataque a Carmen de Patagones-. Si bien fue importantísima la acción de todos los que combatieron en la Banda Oriental contra el Imperio, también fue importante el evitar la sublevación de las tribus indígenas. ¿Qué hubiera pasado si los brasileros entraban en contacto con los indígenas y los sublevaban?, ¿lo analizó?
San Martín, tampoco intervino en la Guerra con el Brasil, y a nadie se le ocurre decir que fuera antipatriota por esa circunstancia.
Pero me he puesto a pensar que edades tenían otros los personajes históricos -a los cuales seguramente Ud. considera “próceres”- en el momento de las Guerras de la Independencia y contra el Brasil y lo comparo con los 13 años de Rosas cuando este participó en las Invasiones Inglesas.
Urquiza, el “prócer” que lleva el nombre de uno de los “Institutos” a los cuales Ud. pertenece y seguramente será uno de sus “máximos próceres” había nacido en el año 1800 por lo tanto y que yo sepa, no participó ni en las guerras de la Independencia –cruce de los Andes- ni tampoco en la Guerra contra el Brasil y en este caso era un poquito más crecidito que Juan Manuel en 1806/7.
Domingo Faustino Sarmiento, fue otro de los que no participó en la Guerra contra el Brasil y también era más crecidito que Juan Manuel –había nacido en 1811-, lo mismo se puede decir de Juan Bautista Alberdi, nacido en 1810, de Esteban Echeverría, nacido en 1805 y podría seguir con otros “personajes”.
¿Qué me dice de este “descubrimiento” Dr. Uriarte?. ¿No había sacado Ud. las cuentas?
Cuando Ud. hable de tales “próceres”, va a decir a partir de ahora y en cada oportunidad: “Sarmiento no participó en la Guerra contra el Brasil”, “Urquiza no participó en las luchas de la Independencia y en la Guerra contra el Brasil”…
Si le traigo esto a colación es para demostrarle que el hecho de que Rosas no haya participado en las Guerras de la Independencia, no es desdoroso para MI PRÓCER. Tampoco considero que esa sola circunstancia sea desdorosa para Bernardino Rivadavia, Urquiza, Sarmiento, Alberdi, Echeverría y otros.
Sí considero desdorosa… y eso sí, es el comportamiento de “sus” “próceres”, relacionado a la actitud que tomaron ante las agresiones que nuestro país recibió de franceses primero y de ingleses y franceses unidos después y del Imperio del Brasil mas tarde. ESO SI ME PARECE GRAVE. Y MAS GRAVE, QUE SIEMPRE CONSPIRARON EN CONTRA DE SU PATRIA. FUERON INFAMES TRAIDORES A LA PATRIA.
También cuando Ud. refiere que Rosas durante la Guerra con el Brasil hacía “pingües negocios”, le pregunto: ¿Sabe que hacía en esos momentos Don Justo, allá en Entre Ríos?. Averígüelo.
c) “…Durante el bloqueo naval de Inglaterra y Francia, esta última nación incendió y tomó varios barcos nacionales. Rosas, en carta al almirante Vennancourt, le ofreció «carne fresca» para sus tripulaciones”.
En primer lugar quiero decirle Dr. Uriarte, que aquí sí se le mezclaron fiero los papeles. No sería grave para una persona común, pero para un miembro de un “Centro” y de un “Instituto” de carácter histórico, sí reviste gravedad. Y ello es demostrativo de la ligereza con que se escribe a un diario donde quien lo lee de buena fé puede creer en su palabra y creer que mientras se luchaba en Obligado, Rosas ofrecía carne a los franceses. Eso es sencillamente engañar a la gente. Porque siempre va a existir algún zonzo que diga: “Viste mientras los gauchos morían en Obligado, Rosas le ofrecía carne a los franceses”. Con su misma ligereza, así se escribió y se escribe la llamada “Historia Oficial”.
Voy a desmenuzar esta parte de su carta.
El único bloqueo de Francia e Inglaterra ocurrió a partir de 1845.
Cuando Francia “incendió y tomó varios barcos”, fue allá por 1829. Hay una diferencia de 16 años entre un hecho y el otro y que Ud. “confunde”.
¿Como fueron los hechos? Después del levantamiento del Gral. Lavalle contra el Gobierno legítimo del Coronel Dorrego y el posterior e infame fusilamiento de este último, ocurrido en diciembre de 1828, los insurrectos quedaron sitiados en Buenos Aires, por las fuerzas de Rosas quien representaba al gobierno legítimo que era la Convención Nacional de Santa Fé y que había desconocido al “gobierno” de Lavalle.
Los insurrectos llaman a los extranjeros –entre ellos franceses- a integrar los escuadrones para la defensa de la Ciudad; las fuerza navales francesas para presionar a ese gobierno ilegítimo para que no incorporara a los franceses, apresa varios navíos y se apropia de ellos.
Rosas como Comandante General de Campaña, delegado por Estanislao López, quien al frente del ejército nacional había sido designado por la Convención Nacional de Santa Fe, -esta convención es la única autoridad constituida en el país en representación de las soberanías provinciales- trata con el almirante francés.
Rosas se dirige oficialmente al Comodoro Venancourt –jefe de las fuerzas francesas- en estos términos: “Encontrándose –dice– suficientemente autorizado por el poder soberano de la Nación para arreglar y disponer lo que considerase necesario al restablecimiento de las leyes y de las autoridades legítimas”, de la provincia, “requiere de nuevo al Comandante a quien se dirige”, entre otras cosas, “que la escuadra nacional tomada a los insurrectos no sea devuelta, pero sí guardada y en seguridad”.
Le da instrucciones, en suma, y “le agradece” en nombre “de la Nación” que representa, su cooperación al restablecimiento de la autoridad, cosa que interpreta como prueba de que “la Nación francesa ha sabido reconocer al gobierno legítimo de la República Argentina y tomar en conformidad las relaciones de estrecha amistad que la República Argentina conservaba hasta el 1° de diciembre con la Nación Francesa”.
Mas claro imposible. Como vé en esas circunstancias las fuerzas francesas no actuaban contra el gobierno legítimo argentino sino sobre los insurrectos acaudillados por Lavalle, por lo tanto el gobierno argentino, representado en la ocasión por Rosas, nada tenía contra los franceses, razón por la cual no había impedimento alguno para el ofrecimiento de carne fresca a tales fuerzas.
Sí fué distinta la situación durante el primer bloqueo francés en 1838 y en el bloqueo anglofrancés de 1845, en el que el agredido fue el pueblo argentino y su gobierno a cuya cabeza se encontraba Juan Manuel de Rosas. Ahí sí quienes entraban en componendas con aquellas potencias en contra del gobierno legítimo, hacían alianzas que le hicieron decir al Padre de la Patria en carta a Rosas el 10/6/1839: “…pero lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonía ni el sepulcro la puede hacer desaparecer…”
Allí aliados con franceses primero y anglofranceses después se encontraban -a excepción de don Justo-, todos “sus” “proceres”, Dr. Uriarte.
d) “Nuestras Malvinas, usurpadas por los ingleses desde 1832, fueron ofrecidas en pago de obligaciones del empréstito de la Banca Baring Brothers y Cía.”
Es increíble!. Justo a Juan Manuel de Rosas quien fue verdadero hacedor de la unidad nacional y que defendió palmo a palmo cada centímetro del territorio patrio se le pretende endilgar una vez más actitudes antipatrióticas, como el de querer negociar alegremente el territorio de Malvinas.
Seguramente, Ud. como buen antirrosista que es, conocerá… ¿o no? lo que dijo el “Maestro del aula”, don Domingo Faustino Sarmiento sobre las Malvinas, en “El Progreso” de Santiago, Chile, del 25 de noviembre de 1842: "La Inglaterra se estaciona en las Malvinas para ventilar después el derecho que para ello tenga… Seamos francos: esta invasión es útil a la civilización y al progreso" (En el artículo mencionado también promovió la ocupación de Magallanes y que Chile –a raíz de esa campaña periodística– realizó en 1843 en perjuicio de nuestro país).
Si Ud. es admirador de Sarmiento, seguramente estará de acuerdo con lo dicho por el “Gran Sanjuanino”, no sólo con respecto a Malvinas sino también en cuanto a su prédica por Magallanes… o no?.
Pero vayamos a la cuestión Rosas y las Malvinas:
1) En el año 1824, durante la presidencia del “mas Grande Hombre Civil Argentino”, del “Gran Visionario” Rivadavia seguramente también “su prócer” se contrató con la casa “Baring Brothers y Cía” de Londres el primer empréstito de 1.000.000 de libras para la construcción de un puerto en Buenos Aires –así se dijo- . Ese empréstito fue un verdadero fraude, como bien lo saben hacer los ingleses, contando siempre con miserables auxiliares nativos, en nuestro caso el Señor Rivadavia y quienes lo secundaban. De ese préstamo solamente se recibieron el equivalente de 530.000 de libras… pero en letras a descontar a los comerciantes ingleses de Buenos Aires. Flor de negocio… para los ingleses. Ni el puerto se construyó, ni siquiera nos sirvió para financiar la guerra contra el Brasil. Por el contrario en plena guerra con el Imperio, nuestro país se vió en la necesidad de vender dos navíos (las fragatas “Asia” y “Congreso”) para pagar los intereses del empréstito!!. Pero, ¿cual era la garantía al cumplimiento del empréstito?, nada mas y menos que todo el territorio de la Nación.
El “presidente Rivadavia”, por intermedio del Dr. Salvador María del Carril que era su ministro de Hacienda por nota de Abril 27 de 1826, dice: “Comunico a los señores Baring “Brothers y Cía. que tomaba medidas para asegurar el servicio, haciéndoles notar que el empréstito estaba ahora garantido por todo el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata.”
Así se hipotecó todo el suelo de la Nación para garantizar ese empréstito. ¡Que patriota este Rivadavia!. ¿Lo sabía Ud.?
2) Durante el primer gobierno de Rosas se produce una cuestión diplomática con los Estados Unidos a raíz del apresamiento de naves de aquella nacionalidad en las aguas de Malvinas y del ataque de la corbeta de guerra norteamericana “Lexington” al establecimiento argentino de la Isla de la Soledad, ejecutado el 31 de diciembre de 1831. La Confederación reclama al gobierno de EEUU.
3) El 3 de enero de 1833 durante el gobierno de Balcarce se produce la usurpación de nuestras Malvinas, sin que la Goleta argentina Sarandí intentara defensa alguna.
4) Durante el segundo Gobierno de Rosas, en los mensajes anuales a la Legislatura se manifestaba la confianza que se abrigaba de recuperar la posesión de las Malvinas amparado en los derechos de la República que nunca se abandonarían y también se hacían las protestas pertinentes ante el Gobierno Inglés, por la usurpación de las islas.
5) Desalojado Rosas del poder, ni Urquiza, ni Derqui, ni Mitre, ni Sarmiento, ni Avellaneda efectuaron reclamos diplomáticos ante el Reino Unido por la usurpación de las Malvinas. Aquí se ve la importancia que le dieron al tema los primeros gobiernos “constitucionales”. Nadie cuestiona a aquellos “Presidentes”, por tan antipatriótica actitud. O en realidad tales gobernantes eran coherentes con lo que pensaban –Sarmiento- y hacían. Recién se volvieron a hacer esas reclamaciones en 1884 durante el Gobierno de Roca, quien se basó en la documentación y legajos que se habían formado sobre la cuestión durante el Gobierno rosista. En efecto fue en esa oportunidad que se creyó que sería un valioso aporte utilizar un voluminoso legajo que contenía importante documentación rotulado “Importante sobre Malvinas” de puño y letra de Rosas, que Manuelita Rosas había entregado al doctor Adolfo Saldías para escribir su importante Historia de la Confederación Argentina; y ese legajo fue entregado en mano al propio Presidente Roca por Saldías y para ser utilizados en la nueva demanda argentina que ese año debía presentarse a los gobierno de S.M.B. y de los Estados Unidos. Note Ud. la importancia que Rosas había dado al asunto de Malvinas. Ese Legajo contenía notas de puño y letra de Rosas.
6) En la protesta del 10 de marzo de 1842, presentada por el gobierno de la Confederación al de Gran Bretaña se expresa en forma terminante: “las Provincias Unidas, no pueden ni podrán jamás, conformarse con la resolución de S.M.B. que califica de injusta y contraria a sus derechos, y en consecuencia el Gobierno de las Provincias Unidas formula esta protesta y le da todo el valor que en el presente y en cualquier otra ocasión puedan tener”. Como se ve, esta nota es de un valor extraordinario y evidencia la preocupación de don Juan Manuel por todo lo que significa afirmar los derechos de soberanía argentinos sobre las islas Malvinas.
7) Durante el año 1842 se presentó en Buenos Aires un representante de los Banqueros acreedores, exigiendo a Rosas el arreglo de la deuda, porque los pagos se habían suspendido hacía muchísimos años. La situación de la Confederación Argentina era apremiante e Inglaterra era la primera potencia mundial.
La deuda ascendía a 1.900.000 libras o sea 9.500.000 pesos fuertes, que, al cambio de la época equivalía a una suma mayor de 200.000.000 de pesos moneda corriente; es decir, que la deuda sobrepasaba el monto total del presupuesto de gobierno en casi cinco veces, pues, en 1842 era de 43.000.000 de pesos moneda corriente. Los ingleses esperaban cualquier motivo para intervenir en nuestro país, como poco tiempo después ocurrió.
8) Rosas, efectivamente, ofreció a los banqueros las Malvinas en pago del empréstito inglés de 1824 y sus servicios adeudados. Pero veamos como fue y con qué intención se hizo.
En el año 1881 se le encomendó al Dr. Pedro Agote un estudio sobre la deuda argentina. “En desempeño de su encargo –dice el Dr. Agote en su informe– el ministro Insiarte manifestó a aquel señor (el representante de los acreedores) en nota de 17 de febrero de 1843, las dificultades con que había tropezado el gobierno para hacer este servicio, y le anunció, en testimonio del deseo que le asistía de hacer un arreglo con los acreedores, haber autorizado al Ministro Argentino en Londres para hacer al gobierno de su Majestad Británica la proposición de ceder las islas Malvinas en pago de la deuda.”
…“Esta nota –agrega el Dr. Agote– abunda en consideraciones acerca de los derechos de la República a aquellas islas, y la confianza que tiene de que ellos sean reconocidos por el gobierno británico.”
En las notas que el ministro Arana dirigió al Dr. Moreno (representante argentino en Londres) y al agente señor Dickson en diciembre 23 de 1842, se dice: “el Sor. Gobor. ha creido que esta es también la oportunidad de que el Sor. Moreno en conformidad a sus instrucciones demande del Gvno. de S.M.B. una indemnización por el derecho de las Islas Malvinas, y que entre en esta el empréstito y sus rentas vencidas y por vencer”…
Dice también Agote: “El ministro doctor Insiarte en nota de 20 de marzo de 1844, reitera el ofrecimiento de las Malvinas e insiste en la legitimidad de los derechos de la República al territorio de “dichas islas, cuya cesión a los prestamistas ingleses era el medio más pronto y eficaz para cubrir esta deuda.”
Las notas cambiadas entre el ministro Arana y el ministro argentino en Londres fueron estrictamente confidenciales entre ellos; el gobierno inglés no conoció oficialmente este ofrecimiento y no tenía otro propósito que dar tiempo para buscar una solución ventajosa con el representante de los acreedores, como efectivamente sucedió.
Esa fue la realidad. Pero en el supuesto de no haber sido ello así, se hubiera tratado de una transacción internacional, como se dieron en varios casos, en América y Europa, como p. e. la venta de Alaska y la Florida por parte de Rusia y España respectivamente a los Estados Unidos o cesiones de territorio al país del norte y que pertenecieron a Francia. ¿Eran traidores aquellos gobiernos?
Pero en el caso de las islas Malvinas, la condición primera era que Inglaterra reconociera nuestra soberanía, porque nadie puede dar algo que no le pertenece y que indemnizara a nuestro país por la usurpación. Rosas no era tonto, ya que por un lado ofrecía una solución al pago de lo adeudado –no daba motivo para la intervención armada inglesa– y demostraba su voluntad de cumplir con el compromiso asumido por el gobierno argentino (Rivadavia), pero por el otro lo condicionaba al reconocimiento de la soberanía argentina sobre el archipiélago. Tampoco el archipiélago estaba poseído por la Argentina, como tampoco lo está en la actualidad. En cuanto a los valores en pugna, el monto de lo adeudado excedía en mucho el valor de la Islas Malvinas. Además si todo el territorio de la Nación se encontraba hipotecado, no era tampoco descabellado ofrecer una parte del territorio muy pequeño para solucionar la cuestión. Pero como tampoco los ingleses son tontos, tampoco “picaron el anzuelo”.
Si Ud., Dr. Uriarte, tiene hipotecada su casa y en caso de necesidad ofrece –para salvar su propiedad– ceder al acreedor el galponcito del fondo y cancelar la totalidad de la deuda, no veo tampoco que ello se tratare de una situación disvaliosa hacia su persona sino por el contrario lo calificaría de prudente y acertada. Lo he visto muchas veces en el ejercicio de mi profesión y es algo que he aconsejado también en muchas oportunidades y seguramente si Ud. es abogado, también le habrá ocurrido.
Ahora, fíjese Ud., que si Rosas ha tratado de solucionar una cuestión que a nuestro país le costó muchos millones de moneda fuerte cancelar ese empréstito y recién se pudo hacerlo a principios del S. XX, se le pretende achacar falta de patriotismo, nada se dice con respecto a quien hipotecó todo el territorio de la Nación –el “númen” Rivadavia–. Usted condena a quien trata de solucionar el problema y absuelve a quien lo ocasionó. ¡Muy acertado concepto de Justicia el suyo!
Nada se dice tampoco con todos aquellos “próceres”, quienes con su prédica y acción –y aquí englobamos a todos los próceres de la “Historia Oficial”– trataron siempre de empequeñecer a nuestro país (Sarmiento: con su prédica en diarios chilenos para que el país trasandino tomara el Estrecho de Magallanes y la Patagonia; La Comisión Argentina en Chile que promovió la secesión de las provincias cuyanas para ser incorporadas a Chile; los intentos unitarios para secesionar Salta y Jujuy y su anexión a Bolivia; la Comisión Argentina en Montevideo con la creación de un estado independiente de la Mesopotamia Argentina; y la permanente traición del partido unitario cuyos integrante promovieron cuantas intervenciones extranjeras –de Francia, Inglaterra y Brasil– pudieron, siempre aliados a poderes extranjeros, etc, etc.). Esos sí que eran “patriotas”. Por favor!!
Si Rosas “ofreció” las Malvinas en pago de una deuda -que su gobierno no había contraído, ni nunca contrajo, y que siempre se bastó con propios recursos-, para evitar una intervención armada y una guerra inminente con la poderosa Inglaterra, primera potencia sin discusión en esos momentos, ¿Ud. cree que tal actitud es antipatriótica? ¿Que opinión le merecen entonces a Ud. las renuncias a derechos que nos correspondían sobre porciones mas importantes en superficie y riqueza del territorio nacional, que las Islas Malvinas y que gobiernos posteriores al de Rosas cedieron a países vecinos (Al Brasil, Bolivia, Chile. Reconocimiento de la independencia de la provincia argentina del Paraguay, pérdida de las Misiones Orientales, libre navegación de los ríos, etc. etc), sin que hubiera deuda alguna de por medio?. ¿Qué me dice…?
e) "Olvidan también que, desde marzo de 1835 a febrero de 1852, instauró la más cruel tiranía de nuestra historia, usando y abusando de las facultades extraordinarias y de la suma del poder público. Miles de argentinos pagaron con su vida sus ansias de libertad”.
La definición de “tirano” es: “Que obtiene contra derecho el Gobierno de un Estado” (“Diccionario Enciclopédico Salvat Alfa”, Edic. 1987)
Le pregunto Dr. Uriarte: ¿Obtuvo Rosas contra derecho en algún momento el Gobierno de nuestro país?.
Rosas siempre llegó al poder por medios legítimos, no como sus adversarios que asaltaron el poder. Incluso hasta 1916 –año en que se instauró el sufragio universal, obligatorio y secreto- los que llegaron al poder –léase gobiernos “constitucionales”- lo hicieron en manera no democrática, mediante el fraude, componendas en tenidas masónicas, etc… pero dejemos que los mismos enemigos de Rosas digan que opinaban del “tirano”:
"Rosas era un republicano. Era la expresión de la voluntad del pueblo y en verdad que las actas de elección así lo muestran. El gobernante se inclina ante la soberanía popular representada por la legislatura. Grandes y poderosos ejércitos lo sirvieron, grandes y notables capitalistas lo apoyaron y sostuvieron. Abogados de nota tuvo en los profesores patentados de derecho. Verdadero entusiasmo era el de millares que lo proclamaban el Héroe del Desierto y el Gran Americano. Rosas era popular... Rosas era una manifestación social, una fórmula de una manera de ser de un pueblo. La suma del poder público le fue otorgada por aclamación y plebiscito, sometiendo al pueblo la cuestión" Sarmiento, Obras Completas, Tomo XXVII, pág. 323.
(Rosas) “Representaba el sentimiento del país, porque tuvo la adhesión de Buenos Aires, de las provincias, de los caudillos y de los pueblos, de la burguesía y de la plebe, de los indios y de los gauchos, de los negros libertos y de muchos blancos europeos…el sistema de Rosas es un fruto de los dos sentimientos más fecundos creados por la revolución de Mayo: el americanismo y la democracia” Ricardo Rojas, “La Literatura Argentina”
“Rozas ha podido escudarse en el poder que investía, poder omnímodo y sin restricciones que ponía en sus manos la fortuna, el honor y la vida del país entero, poder que él no había usurpado, que le había sido conferido por una legislatura tan abyecta como se quiera, pero que no dejaba de representar por eso la más alta autoridad del Estado”. Evaristo Carriego, Páginas Olvidadas, artículo. Rosas y sus jueces
Los unitarios cuando tomaban una Ciudad, Provincia, lo primero que se hacían dar eran las facultades extraordinarias, de la cual gozaron también los gobernantes anteriores a Rosas.
De que tiranía me habla, cuando Rosas concitaba la adhesión del total de la población.
Escríbame y dígame concretamente y en que casos Rosas usó y abusó de las facultades extraordinarias y de la suma del poder público como Ud. afirma.
Ud. también afirma que “Miles de argentinos pagaron con su vida sus ansias de libertad”. ¿Miles de argentinos? Mire que el mentiroso y otrora ardiente federal, devenido después en furibundo antirrosista, Rivera Indarte, en sus abultadas “Tablas de Sangre”, atribuye a Rosas 480 cadáveres.
Le claro que “su” “prócer” el Gral. Urquiza, después de Caseros hizo matar a más personas sobrepasando a las muertes atribuidas al ”tirano”. Le recomiendo que lea a Sarmiento y al Gral. César Díaz, que también son “sus” “próceres”.
f) “En la plaza de Dolores estuvo expuesta en una pica la cabeza de Castelli por siete años, por luchar por la libertad al frente de Los Libres del Sud”.
Supongo Dr. Uriarte, -que por vivir en Dolores y escribir como escribe- pueda ser Ud. descendiente de algún estanciero que se opuso a Juan Manuel de Rosas en ese levantamiento que se dio en llamar “Los libres del Sud”. ¿”libres”……?
Ese levantamiento promovido por los estancieros de la Provincia de Buenos Aires, defendiendo sus particulares intereses económicos, anteponiéndolos a los intereses de la Nación, en plena agresión extranjera -bloqueo francés- y en total connivencia con el extranjero, lo cual es sencillamente una traición a la Patria y todos los que participaron en ella eran merecedores de que se les aplicara la última pena, de acuerdo a las normas vigentes en ese entonces. Le transcribo que decían esas leyes:
Es traidor el que “se pone con los enemigos para guerrear o facer mal al rey o al regno o los ayuda de fecho o de consejo”.(Partidas)
“Art.26- Los que emprendieren cualquier sedición, conspiración o motín, o indujeron a cometer estos delitos contra mi real servicio, seguridad de las plazas y países de mis dominios, contra la tropa, su comandante u oficiales, serán ahorcados, en cualquier número que sean.” (Colón reformado, tomo III, pág. 278)
“Art.168.- Los que induciendo y determinando a los rebeldes hubieren promovido o sostuvieren la rebelión, y los caudillos principales de ésta, serán castigados con la pena de muerte.” (Colón reformado, tomo III, pág. 43.)
El castigo que se impuso a los promotores y partícipes de aquel antipatriótico levantamiento fue ajustado a la ley. Lo que Ud. me dice de Castelli, bueno… si lo miramos bajo una óptica actual, seguramente nadie estaría de acuerdo, pero más de ciento cincuenta años atrás ello no era tan extraño.
Cuando en plena época de vigencia de la Constitución de 1853, se asesinó al Gral. de la Nación don Angel Vicente Peñaloza –quien en su momento también había combatido contra Rosas- violándose la letra de esa Constitución, se lo degolló, se clavo su cabeza en una pica y se la exhibió públicamente, habían pasado muchos años de “Los libres de Sud” y el método todavía se seguía usando, pero como esta vez era usado por los “civilizados” a ningún liberal se le mueve un pelo y ninguna carta sale publicada en “La Nación” sobre este asunto, pero como en el otro caso, la “víctima”, era un antirrosista, allí sí los liberales ponen el grito en el cielo y cada vez que pueden sacan a relucir el asunto, …pero sin dar ninguna explicación de cómo había ese levantamiento de los “libres”, sus causas económicas y la connivencia con los extranjeros que amenazaban la existencia misma de la Nación. Como dijo el Gral. San Martín: “una tal felonía ni el sepulcro –léase la muerte- la puede hacer desaparecer”.
Quiere conocer la opinión del “civilizado” Sarmiento acerca del asesinato de Peñaloza degollado el 12 de noviembre de 1863 "...he aplaudido la medida, precisamente por su forma. Sin cortarle la cabeza a aquel inveterado, pícaro y ponerla a la expectación, las chusmas no se habrían aquietado en seis meses".
Dr. Uriarte, no por nada el Libertador y Brigadier General de la Confederación Argentina, don José de San Martín, le legó el sable corvo a Juan Manuel de Rosas. Ese fue, es y será el más alto reconocimiento y homenaje –y que no podrá ser superado nunca– que pudo haber tenido un argentino, antes, ahora y para siempre. ¡Que otro homenaje podría pretender Juan Manuel de Rosas que haber tenido la amistad del Padre de la Patria!!.
¡Qué honor para Juan Manuel haber recibido ese sable, haber podido mirarlo, haberlo tenido en sus manos…! ¡QUE HONOR!
Dr. Norberto Jorge Chiviló
Respuesta del Dr. Uriarte
CON ESTA CONTESTACIÓN DEL DR. URIARTE, QUIEN NO REBATIÓ NINGUNO DE MIS DOCUMENTADAS AFIRMACIONES, NI INTENTÓ SIQUIERA DEFENDER LAS SUYAS, PODEMOS AFIRMAR QUE SE FUE AL MAZO.
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