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viernes, 1 de marzo de 2013

Opiniones - Hermann Keyserling

  Publicado en el Periódico El Restaurador - Año VII N° 26 - Marzo 2013 - Pag. 16 

OPINIONES

El Conde Hermann Alexander Graf von Keyserling ,de origen  lituano germano, nació en 1880 y falleció en 1946. Estudió Ciencias Naturales en Ginebra y Viena y Filosofía en Berlín.

Fue la figura más notable de la filosofía alemana no académica y en su época sus obras tuvieron difusión mundial, especialmente los libros de viaje, donde las observaciones y descripciones sobre las distintas culturas y costumbres y la psicología de los pueblos van acompañadas de consideraciones filosóficas de su especial sabiduría. 

En la actualidad es casi un autor ignorado.

En 1919 se casó con la nieta del canciller Otto von Bismarck. Desde 1920, en Darmstadt (Alemania), donde residió habitualmente, creó una célebre “Escuela de la sabiduría”, que posteriormente fue cerrada por el régimen nazi.

Desde 1911, viajará por todo el mundo. En el Diario de viaje, publica sus impresiones de Sudamérica, Estados Unidos, Oriente. Rabindranath Tagore, lo admiraba y lo veía como el mejor conocedor europeo de Oriente.

En Buenos Aires lo recibió una multitud, a la que se dirigió con estas palabras: “No vine a enseñar, sino a aprender". Tuvo gran amistad con Victoria Ocampo.

Sus escritos y obras, muchas de ellas editadas en español, abarcan temas de ciencia, filosofía, religión, arte, política, etc., tales como: El conocimiento creador (1921), Inmortalidad (1920), La filosofía como arte (1920), Presagios de un mundo nuevo (1926), Diario de la vida de un filósofo (1929), Europa. Análisis espectral de un continente (1929), La filosofía del sentido (1930), Renacimiento (1931), Norteamérica liberada (1931); Meditaciones sudamericanas (1933), La vida íntima (1934), El mundo que nace (1934), Hombres simbólicos (1940), Del sufrimiento a la plenitud (1947), entre otras.

En Meditaciones Suramericana, dijo de Rosas: "La Argentina debe realmente a Rosas, tener hoy mas carácter y estilo que la mayor parte de los otros estados del continente americano".

jueves, 1 de diciembre de 2011

Opiniones - Estanislao S. Zeballos

   Publicado en el Periódico El Restaurador - Año VI N° 21 - Diciembre 2011 - Pag. 4 

OPINIONES


Estanislao Severo Zeballos, nació en Rosario en 1854. Estudió en el Colegio Nacional Buenos Aires y posteriormente en las Universidades de Derecho y en la de Ciencias Exactas, Física y Naturales.  Fue periodista, fundó el diario “El Nacional” e integró también la redacción del diario “La Prensa”, al que estuvo vinculado durante muchos años a partir de 1874 y colaboró también con numerosos diarios y revistas. Tuvo una amplia, importante y destacada carrera política principalmente en la década del 80, ya que fue diputado en tres oportunidades, ocupando dos veces la Presidencia de la Cámara de Diputados. Como legislador intervino en la elaboración de importantes leyes (creación de Colonias agrícolas, de industria vitivinícola, de ferrocarriles, de la creación de la universidad de Rosario, ley de matrimonio civil, construcción de caminos, etc.). Fue importante jurisconsulto y tuvo también destacada actuación diplomática ya que ocupó el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores en tres oportunidades durante las presidencias de Juárez Celman, Carlos Pellegrini y Figueroa Alcorta. Tuvo una actitud activa en la defensa de los intereses nacionales en diversas cuestiones de límites con países vecinos. En 1907 fue designado miembro argentino de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya.

En 1910 y con motivo del centenario de la Revolución de Mayo se desarrolló en Buenos Aires el Cuarto Congreso Panamericano, en el cual participó como delegado por nuestro país. 

Fundó la Sociedad Científica Argentina, el Instituto Geográfico Argentino y otras asociaciones.

En 1915 dio un discurso parlamentario en la Cámara de Diputados en defensa del derecho argentino sobre el Río de la Plata, con motivo del apresamiento por los ingleses del vapor "Presidente Mitre", que fue incorporado al Diario de Sesiones de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, por su acopio de doctrina jurídica sobre Derecho Internacional Público.

En 1917 apoyó al Presidente Hipólito Yrigoyen en su defensa de la neutralidad argentina, en la primera Guerra Mundial.

El 1918 fue designado Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde también fue profesor durante 24 años.

Falleció en 1923 en Liverpool (Inglaterra).

Fue un prolífico escritor y promotor de la cultura argentina, llegando a escribir mas de 400 obras sobre diversos temas, novelas (Zálida), diario de viajes (Viaje al país de los Araucanos), historia (El escudo y los colores nacionales), derecho (Justicia internacional positiva), pero su obra mas importante fueron los setenta y seis volúmenes de su “Revista de Derecho, Historia y Letras” (publicadas durante los años 1898 a 1923) que contienen ensayos serios de interés académico o público, fue considerada en su época una autoridad en lo referente a las relaciones exteriores y justamente en esa revista, en la correspondiente al mes de Julio de 1915, pág. 478, escribió sobre Rosas:

“Hoy nos es dado traer la época de Rosas al laboratorio y tratarla científicamente. Me ha cabido el honor de iniciar la reacción en ese sentido desde mi cátedra universitaria, enseñando que Rosas sostuvo contra las potencias europeas los principios gloriosos de la Revolución de Mayo; en materia de extranjeros: el domicilio como arraigo de la personalidad civil y jurídica y de los capitales introducidos al país; el servicio militar obligatorio para todos los domiciliados sin distinción de nacionalidades en defensa de sus propios hogares, familias y bienes; el domicilio como base de la nacionalización de los extranjeros; la nacionalidad argentina de los hijos de extranjeros nacidos en el territorio nacional; la soberanía argentina sobre los ríos de la Plata e interiores, de acuerdo con las leyes y reglamentos de la República”.

miércoles, 1 de junio de 2011

Opiniones - Paul-Mathieu Laurent

 Publicado en el Periódico El Restaurador - Año V N° 19 - Junio 2011 - Pag. 13 

Opiniones

Opiniones sobre Rosas
Laurent de l'Ardeche

Paul-Mathieu Laurent nació en 1793 y falleció en 1877. Fue historiador, político, publicista y abogado. Fue seguidor del conde Henri de Saint-Simon –a quien muchos sindican como el primer socialista– y defensor de los principios democráticos. Fue diputado socialista en la Asamblea Constituyente y legislativa francesa de 1848 representando al departamento de Ardèche (situado en el Ródano-Alpes) y por ello también se lo conoce como Paul-Mathieu Laurent de l’Ardèche o simplemente como Laurent de l’Ardèche

Fue nombrado bibliotecario del Senado en 1853.

Escribió varias obras históricas, siendo la más renombrada “Historia del Emperador Napoleón” editada su primera edición en 1840 en el cual relata la historia completa sobre el Emperador, desde el principio de sus días hasta el ocaso de su muerte.

Esto dijo Laurent de l’ Ardèche en el Parlamento francés el 8 de enero de 1850, –publicado al día siguiente en “La Republique” de París y reproducido en la “Gaceta Mercantil” de Buenos Aires el 20 de abril del mismo año–, sobre el federalismo y Rosas:

“Lo que hay de cierto es que el poder de Rosas se apoya efectivamente en el elemento democrático, que Rosas mejora la condición social de las clases inferiores, y que hace marchar a las masas populares hacia la civilización dando al progreso las formas que permiten las necesidades locales. La guerra de los gauchos del Plata contra los unitarios de Montevideo representa en el fondo la lucha del trabajo indígena contra el capital y el monopolio extranjeros y encierra para los federales una doble cuestión: de nacionalidad y de socialismo”

“¿Somos nosotros republicanos demócratas, enrolados bajo el estandarte de las reformas sociales que deben mejorar pacíficamente la condición moral, intelectual y física de la clase más numerosa y somos nosotros los que nos asustamos de que la República democrática abrazando al Nuevo Mundo, hace arrojar de allí LAS TENDENCIAS MONARQUICAS y los medios aristocráticos del partido Europeo? No olvidemos que la guerra de los GAUCHOS del Plata contra los unitarios del Uruguay representa en el fondo la lucha del trabajo indígena contra el capital y el monopolio extranjeros, y que de este modo encierra para los Federales una doble cuestión de nacionalidad y de socialismo.

“Los unitarios y sus amigos lo saben bien. Así ved lo que dicen de Rosas. A sus ojos el jefe del federalismo es un vecino peligroso para el Brasil, a título de propagandista y libertador de los esclavos, a sus ojos, si hay algo en las orillas del Plata que ofrezca analogía con las doctrinas de los revolucionarios y factores de barricadas, son las doctrinas y los actos del general Rosas: A SUS OJOS, EL GENERAL ROSAS REALIZA EN EL PLATA LO QUE SE HABRÍA REALIZADO EN FRANCIA, DICEN ELLOS, SI POR DESGRACIA LA SOCIEDAD NO HUBIESE SALIDO VICTOSA DE LAS MALAS PASIONES QUE LA HAN ATACADO TANTAS VECES. Tomamos estas líneas de un escrito publicado por el honorable representante de los unitarios, por el Plenipotenciario mismo de Montevideo. Él ha creído útil a su causa y conforme a la verdad hacer de Rosas un revolucionario y un socialista. Lo que hay de cierto es que si el poder de Rosas se apoya en efecto sobre el elemento democrático, que si Rosas mejora la condición social de las clases inferiores y que si hace marchar las masas populares hacia la civilización, dando al progreso las formas que permiten las necesidades locales, lo que hay de cierto es que él hace todo esto sin necesidad de hacer revoluciones y barricadas, pues que la soberanía nacional es la única que le ha elevado al poder donde le mantienen invariablemente la confianza, la gratitud y el entusiasmo de sus conciudadanos.” 

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Opiniones - Horacio Oyhanarte

  Publicado en el Periódico El Restaurador - Año V N° 17 - Diciembre 2010 - Pag. 12 

Opiniones 

Opinión sobre Rosas
Horacio Bernardo Oyhanarte

Horacio Bernardo Oyhanarte (1885-1946) fue un abogado exitoso, político destacado y diplomático. En 1905 participó de la revolución radical y dos años después se recibió de abogado. En 1914, fue elegido diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, por su partido, la Unión Cívica Radical, y en el Congreso defendió la neutralidad argentina, durante la Primera Guerra Mundial. En 1916 escribió “El hombre”, sobre la vida de don Hipólito Yrigoyen. Fue Ministro de Relaciones Exteriores en los dos años de la segunda presidencia de Yrigoyen (1928-1930).

Producida la revolución del 6 de setiembre de 1930, que derrocó al régimen yrigoyenista, se exilió en el Uruguay.

Al morir Yrigoyen en 1933 regresó al país y frente a los restos de su líder político pronunció en el cementerio un emotivo discurso que comenzó con estas palabras: “Ha muerto mi padre”. No podía ser de otra manera, porque durante toda su vida fue un hombre de Yrigoyen, al que siempre admiró.

Durante seis meses estuvo preso y después de recuperar su libertad emigró a Francia y promediando la Segunda Guerra Mundial, pasó a Suiza y luego a Estados Unidos hasta 1944, regresando luego a nuestro país. Rechazó un ofrecimiento que le hizo el entonces Coronel Perón para que lo acompañara como Vicepresidente en la fórmula presidencial para las elecciones que tendrían lugar en 1946.

Descontento con la integración de la Unión Cívica Radical en la Unión Democrática, renunció al Comité Nacional de su partido.

Sus restos descansan junto con los de Alem e Yrigoyen en el Panteón de los Héroes de la Revolución de 1890, en el cementerio de la Recoleta.

Sus escritos políticos se titulan “Por la Patria desde el exilio digo”

En 1932, escribió sobre Rosas:

“Rosas representó a las masas, sobre todo campesinas, del país anarquizado y baldío, contra los pseudos aristócratas de Buenos Aires; contra el porteñismo ensimismado y vacuo que creía que la nacionalidad eran una docena de apellidos -entonces tenderos- de la antigua metrópoli colonial. Rosas realizó con sangre -lo que nunca se le perdonaba- la unidad política del país, domando al díscolo caudillismo que había quebrado la solidaridad ética y de origen en una multitud de feudos particulares que pretendían la categoría, casi, de estados independientes”.

Fuentes: http://diccionarioradical.blogspot.com / Wikipedia, la enciclopedia libre / Fermín Chávez, “La vuelta de Don Juan Manuel”



sábado, 1 de septiembre de 2007

Opiniones de San Martín

 Publicado en el Periódico El Restaurador - Año I N° 4 - Septiembre 2007 - Pag. 16 


OPINIONES DE SAN MARTIN 

Sobre su ejército: “De lo que mis muchachos son capaces, sólo yo lo sé; quien los iguale habrá, pero quien los exceda, no”.

Sobre el Alte Brown: “…yo no tengo el honor de conocerlo, pero como hijo del país me merecerá siempre eterno reconocimiento por los servicios tan señalados que le ha prestado”. En carta a José M. Díaz Vélez, 6 de febrero de 1829.

Sobre Bernardino Rivadavia: “Ya se habrá enterado sobre la renuncia de Rivadavia; su administración ha sido desastrosa, y solo ha contribuido a dividir los ánimos…yo he despreciado tanto sus groseras imposturas como su innoble persona…” En carta a Bernardo O’Higgins, 20 de octubre de 1827.

Sobre el Brig. General Rosas: “…jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo usted a sus destinos”. En carta a Juan M. de Rosas, 2 de noviembre de 1848.

Sobre la verdad: “Amor a la verdad y odio a la mentira”. En “Máximas para mi hija”.

Sobre su confianza en el juicio de Dios: “Dios, los hombres y la historia juzgarán mis actos públicos... esperemos serenos los designios de Dios...” En carta a Bolívar en 1822. 

Sobre los partidos de terroristas, comunistas y socialistas: “El inminente peligro que amenaza a la Francia (en lo más vital de sus intereses) por los desorganizadores partidos de terroristas, comunistas y socialistas, todos reunidos al solo objetivo de despreciar no sólo el orden y civilización sino también la propiedad, religión y familia…” En carta al Presidente del Perú, Mariscal Castilla en 1848.

Sobre los unitarios: “…pero lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonia ni el sepulcro la puede hacer desaparecer” En carta a Juan M. de Rosas, 10 de junio de 1839.

Sobre el respeto a la religión: “Todo el que blasfemare el Santo Nombre de Dios o de su adorable Madre e insultare la Religión, por primera vez sufrirá cuatro horas de mordaza atado a un palo en público por el término de ocho días; y por segunda vez, será atravesada su lengua con un hierro ardiente y arrojado del Cuerpo”. Primer artículo del Código Militar de San Martín.

Sobre su confianza en la ayuda divina: “...Nuestros sucesos no pueden ser más prósperos. Dios nos ayuda, porque la causa de América es suya; ésta es mi confianza”. En carta a O’Higgins en 1820.