sábado, 1 de septiembre de 2007

Opiniones de San Martín

 Publicado en el Periódico El Restaurador - Año I N° 4 - Septiembre 2007 - Pag. 16 


OPINIONES DE SAN MARTIN 

Sobre su ejército: “De lo que mis muchachos son capaces, sólo yo lo sé; quien los iguale habrá, pero quien los exceda, no”.

Sobre el Alte Brown: “…yo no tengo el honor de conocerlo, pero como hijo del país me merecerá siempre eterno reconocimiento por los servicios tan señalados que le ha prestado”. En carta a José M. Díaz Vélez, 6 de febrero de 1829.

Sobre Bernardino Rivadavia: “Ya se habrá enterado sobre la renuncia de Rivadavia; su administración ha sido desastrosa, y solo ha contribuido a dividir los ánimos…yo he despreciado tanto sus groseras imposturas como su innoble persona…” En carta a Bernardo O’Higgins, 20 de octubre de 1827.

Sobre el Brig. General Rosas: “…jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo usted a sus destinos”. En carta a Juan M. de Rosas, 2 de noviembre de 1848.

Sobre la verdad: “Amor a la verdad y odio a la mentira”. En “Máximas para mi hija”.

Sobre su confianza en el juicio de Dios: “Dios, los hombres y la historia juzgarán mis actos públicos... esperemos serenos los designios de Dios...” En carta a Bolívar en 1822. 

Sobre los partidos de terroristas, comunistas y socialistas: “El inminente peligro que amenaza a la Francia (en lo más vital de sus intereses) por los desorganizadores partidos de terroristas, comunistas y socialistas, todos reunidos al solo objetivo de despreciar no sólo el orden y civilización sino también la propiedad, religión y familia…” En carta al Presidente del Perú, Mariscal Castilla en 1848.

Sobre los unitarios: “…pero lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonia ni el sepulcro la puede hacer desaparecer” En carta a Juan M. de Rosas, 10 de junio de 1839.

Sobre el respeto a la religión: “Todo el que blasfemare el Santo Nombre de Dios o de su adorable Madre e insultare la Religión, por primera vez sufrirá cuatro horas de mordaza atado a un palo en público por el término de ocho días; y por segunda vez, será atravesada su lengua con un hierro ardiente y arrojado del Cuerpo”. Primer artículo del Código Militar de San Martín.

Sobre su confianza en la ayuda divina: “...Nuestros sucesos no pueden ser más prósperos. Dios nos ayuda, porque la causa de América es suya; ésta es mi confianza”. En carta a O’Higgins en 1820.