sábado, 1 de septiembre de 2007

Homenaje y recordatorio al Tte. Cnel. de marina Juan Bautista Thorne

 Publicado en el Periódico El Restaurador - Año I N° 4 - Septiembre 2007 - Pags.1 y 2 



“Mis cañones me imponen hacer fuego hasta vencer o morir” (1) 



Tte. Cnel. de marina
Juan Bautista Thorne
Homenaje y recordatorio al 

Tte. Cnel. de marina
Juan Bautista Thorne 

En el año del Bicentenario de su nacimiento

Por el Dr. Guillermo Masciotra 

Simultáneamente con la ocupación de la Plaza de Montevideo por las tropas británicas que preparaban la segunda invasión inglesa a Buenos Aires y mientras las fuerzas criollas se alistaban para la Defensa de Buenos Aires, nacía en la ciudad de Nueva York el 8 de marzo de 1807 Juan Bautista Thorne, hijo de Margarita Brayer y del ingeniero naval Enrique Thorne.

Quien fuera después soldado y marino de la Patria, formado en un hogar de hombres de mar no tardó en dar cuenta de su vocación y a los escasos once años de edad fue embarcado en una flota norteamericana que en viaje de instrucción de un año visitó los puertos del Pacifico y Atlántico del continente americano y de esa forma conoció Buenos Aires.

Posteriormente cursó estudios en la Escuela Naval de Tolón en Francia, embarcó como guardiamarina en un buque corsario francés, que naufragó en las costas de África, episodio del cual solo sobrevivieron cinco marinos entre ellos el joven Thorne. Forjado en la dura vida marinera y con las privaciones de los corsarios llegó a Perú. Desde esas costas se embarcó en naves mercantes que transportaban guano al Brasil y así llega por segunda vez al Río de la Plata, donde visita a un antiguo amigo de la familia, el marino criollo José María Pinedo en la ciudad de Santa Fe, con el cual se embarca en la Goleta “Fortuna” que operaba en aguas del río Paraná en 1819/22 formando parte de la escuadrilla fluvial de Santa Fé y Buenos Aires.

Nuevamente desde el Río de la Plata se embarca en una nave corsaria que recorre el mar de la China y el Pacífico, pero por tercera vez vuelve a nuestras costas y se afinca en Buenos Aires y con 18 años es un veterano de la guerra en el mar, se iniciaba el año 1825 y el conflicto con Brasil se agudizaba.

La guerra contra el Imperio

Inmediatamente con el inicio de las hostilidades se presenta en la Comandancia de Marina, que bajo el mando de Guillermo Brown se alistaba con los escasos recursos existentes para hacer frente al voluminoso poder naval del Brasil.

El Almirante, lo incorpora a la Armada argentina con el grado de guardiamarina en Junio de 1826 en el buque corsario “Congreso” o “Congreso Nacional” bajo el mando del capitán César Fournier. Así se inicia la carrera de este intrépido defensor de nuestro pabellón. La campaña del “Congreso” que logra salir del estuario del Plata a pesar de bloqueo enemigo lo lleva a las costas del centro de Brasil, donde su actuación sobresaliente siembra el terror en la marina mercante imperial; incursiona en la Bahía de Todos los Santos y en la Bahía de Río de Janeiro. Casi veinte presas capturadas dan testimonio de su eficacia. Al regresar a nuestras aguas se produce un duro combate con los sitiadores, que deja cuarenta bajas y muy maltrecha la embarcación.

Con la llegada de la corbeta “Chacabuco” adquirida en Chile se le asigna un nuevo destino ahora bajo el mando del capitán Santiago Bynnon, así se suceden los combates de Carmen de Patagones donde el almirante brasilero Pinto Guedes que intentó ocupar el puerto y el fuerte, sufrió una completa derrota naval y terrestre, pierde sus naves y entre las capturadas está la corbeta “Itaparica” que es abordada por Thorne y sus hombres. Este hecho significó que fuera premiado con el grado de segundo comandante en otra nave capturada y rebautizada “Patagones” al servicio de la República Argentina.

Con el “Patagones” incursiona en las costas de Río de Janeiro donde en un tremendo combate con el bergantín imperial “Pedro I”, armado con 16 cañones, la embarcación patriota es capturada. Thorne recibió cinco heridas de metralla en el combate y sufre prisión hasta el final de la guerra; con la firma de la paz retorna a Buenos Aires a fin de 1828.


Actividad entre 1829 y 1831 

El Alte. Brown lo reincorpora y lo asciende al grado de capitán y se le asigna el bergantín “Republicano”, el “General Balcarce” y la goleta “Martín García”. En este período realiza una actividad esencialmente fluvial. Durante algunos meses también efectuó viajes al litoral marítimo llegando a Carmen de Patagones.

Expedición Descalzi. Exploración de los Ríos Colorado y Negro. Primera Campaña del Desierto. 

Al mando de la goleta “Margarita”, explora el río Colorado y posteriormente toma el mando de la goleta “Sofía” que transporta pertrechos para la expedición científica del Ingeniero Nicolás Descalzi y Feliciano Chiclana contratada por Juan Manuel de Rosas para acompañar el avance sobre el desierto y relevar nuevamente las cartas levantadas oportunamente por la expedición Villarino.

La intervención de Thorne junto con la de Bathurs resulta vital para el abastecimiento y la exploración, a la que se sumó el piloto Edmundo Elsegood, baqueano del río Negro.

La escuadrilla que operó en apoyo del avance terrestre, comprendía las goletas “Encarnación”, “Margarita” y “Sofía” y la ballenera “Manuelita” que alcanzó en su avance Choele-Choele, punto de encuentro de las columnas del Ejército con las fuerzas fluviales.

Su actuación en la campaña naval de apoyo a la primera Campaña del Desierto le significó un nuevo reconocimiento del gobierno nacional y su condecoración con la Medalla de Honor.

Destacamos que los teodolitos, sextantes, telescopios, cronómetros, cartas y mapas fueron transportados por vía marítima. Asimismo viajaron los técnicos que acompañaron al ingeniero Descalzi en su expedición científica en sucesivos viajes de las embarcaciones antes mencionadas.


Martín García, la Gloria de su defensa

En el año 1838 con motivo de la intervención francesa en el Río de la Plata, Thorne tuvo una destacadísima actuación en la defensa de la isla Martín García, la que fue tomada por los franceses después de encarnizado combate. En atención que en el próximo año se cumplen 170 años del episodio dejaremos su mención especial para un próximo número.


Período 1839-1852

En este período se consolida la actuación de Juan B. Thorne. Su vocación, las repetidas heridas recibidas, su subordinación y la disciplina hacia la enseña azul y blanca adoptada, abundantes actuaciones de guerra en Cagancha, Yeruá, Diamante, conocen de su aporte profesional y gallardía. Con el grado de teniente coronel de Marina acompaña al Alte. Brown en la campaña de los ríos Paraná y Uruguay, que culmina con la derrota de Garibaldi en el combate de Costa Brava el 15 y 16 de agosto de 1842. En ese episodio cubre la ruta de Martín García que impide que se le manden refuerzos desde Montevideo al italiano que pretendía incursionar en nuestros ríos interiores.

Así se llega a la invasión armada anglo francesa que pretende dominar nuestros ríos interiores, era el año 1845 y Thorne estaba afectado a la defensa fluvial. Se le asigna la responsabilidad de la configuración y construcción de la batería “Manuelita”, en las costas del Paraná, en la Vuelta de Obligado, próximo a San Pedro. La tenacidad en los trabajos dio sus resultados. El 20 de noviembre en el combate de la Vuelta de Obligado, consumió hasta la última munición, su actuación causó la admiración de los ingleses, dirigiendo el fuego de los cañones personalmente, con un brazo fracturado y un corte en la cabeza. Seguía dando ordenes y combatiendo, fue intimado por sus superiores a retirase y no lo hizo. La batería “Manuelita” que se ubicó en el centro del dispositivo de defensa argentino fue la última en silenciar sus cañones, el silencio también fue para un oído de Thorne ya que una granada que explotó muy cerca, le afectó el oído, lo que dio origen al seudónimo de “sordo de Obligado”, como también se lo conoció. Tan férrea fue su defensa de la posición que su prestigio lo llevó a ser designado en 1846 Jefe de la Defensa de la Costa del Paraná, y así pudo continuar impidiendo el ataque avieso contra nuestras costas de la flota invasora anglofrancesa, donde vuelve a combatir en las fortificaciones del Quebracho y San Lorenzo, donde los navíos de las dos mas grandes potencias de la época que regresaban luego de haber forzado el paso en Vuelta de Obligado, reciben un duro castigo desde tierra que les provoca bajas, perdida de naves y con ello la ruina de los comerciantes de Montevideo que armaron la expedición.

Su generoso aporte en el Paraná, junto a los hombres que dirigieron Mansilla, Alzogaray, Eduardo Brown, significaron para la República Argentina el reconocimiento por parte de las potencias europeas de que los ríos interiores eran argentinos, el fin del bloqueo y el desagravio a la bandera nacional.

Participó Thorne de las luchas civiles entre unitarios y federales, siempre en defensa de la Confederación Argentina, “a quien la gran mayoría del país obedecía” actuando con disciplina e hidalguía. El pronunciamiento de Justo José de Urquiza lo sorprendió en servicio y al igual que la mayoría de los oficiales navales, Alzogaray, Py, Craig, Pinedo, Cordero (Mariano y Bartolomé) y Lasserre entre otros, permaneció leal a la Confederación Argentina por lo que fue separado del servicio por los vencedores.


Su reconocimiento

Luego de la proscripción política, posterior a Caseros, en diciembre de 1852, participó en la malograda Revolución del Gral. Hilario Lagos, contra el gobierno liberal de Buenos Aires. Dado de baja y sin recursos, se mantuvo como un marino sabe, navegando nuevamente al mando de buques mercantes Pero en 1868 llega la ley de reparación patriótica para hacer justicia con Thorne y muchos más que habían combatido contra el Imperio de Brasil, a favor de nuestra independencia, y en los ataques y bloqueos de las potencias europeas; se le reconoce nuevamente el grado de teniente coronel de Marina, se termina su penuria económica y puede tener un merecido descanso junto a su esposa - doña Maria Abad- con quien se había casado en 1852.

Con el reconocimiento publico y acompañado por la amistad de dos de sus compañeros de armas los marinos José María Pinedo y Enrique Sinclair falleció el 1º de agosto de 1885 en la ciudad de Buenos Aires.


(1) Respuesta de Thorne a su superior durante el Combate de la Vuelta de Obligado



- - - - - - - - -
 Publicado en el Periódico El Restaurador - Año I N° 4 - Septiembre 2007 - Pag. 4 

Homenajes realizados en 1907

Con motivo del centenario de su nacimiento, en Buenos Aires se formó una Comisión de Homenaje, a tal efecto el diario La Nación publico el título de "La historia le debe una página iluminada de heroísmo".

El Doctor Pedro Coronado recordó su memoria con encendidas palabras de reconocimiento a su trayectoria.