martes, 21 de marzo de 2023

El Kepis

REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

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En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años. 


El siguiente artículo fue publicado en el revista El Federal, del 10 de diciembre de 2009, en la columna "Tradición".

EL  KEPIS

Kepi

Copiado de los franceses, lo trajeron los orientales y lo adoptó nuestro ejército.
Cuando se aprecia una pintura del siglo XIX, que nos muestra oficiales y soldados del ejército argentino, e incluso fotos de la Campaña al Desierto o en la Guerra de la Triple Alianza (no olvidemos que la primera fotografía en nuestro país se tomó en 1845), podemos apreciar un coqueto sombrerito, que generalmente es de color azul añil o rojo, con bordados en oro y visera de suela, que se llama “kepis”. Este elemento del uniforme es preciado por los coleccionistas y de poseer uno, sabremos que tenemos en nuestras manos una pieza original de un período importante de la construcción de la Nación. 
El historiador y uniformólogo Luqui Lagleize, se ocupó particularmente de esta prenda del uniforme militar, que sabemos, era alterado a gusto por oficiales que solían diseñar, por decir de algún modo, sus propias chaquetas. 
Dice el autor: “Kepí, quepí, quepís, las maneras de escribirlo son varias, pero todas describen al cubrecabezas de origen francés usado a partir de la campaña de Argelia, y que en la época era una especie de gorra ligera con visera, que se usó en reemplazo del pesado chacó a causa del calor de Africa”. Digamos que cuando refiere a “campaña de Argelia” (país africano) lo hace porque fue colonia francesa desde 1830, hasta que en 1962 proclamó su independencia. 
Continúa Lagleize: “Suele decirse que su nombre (kepis) derivaría del alemán Kappi, diminutivo de Kapp: gorra. Hoy en día ha evolucionado y modificado en su forma, pero su configuración original sigue siendo el emblema de los militares franceses, a más de 170 años de creado. 
Luego de instalado en Francia se hizo famoso en el mundo entero y ha sido adoptado en distintas épocas por casi todos los ejércitos del mundo, aun los más acérrimos chauvinistas y xenófobos, como el inglés o el alemán. En Latinoamérica no ha habido país que no lo adoptase y son muchos los que aún lo llevan aunque más no sea por los cadetes de sus escuelas militares, como México y Perú. 
En la Argentina apareció después de la caída de Rosas, traído por las fuerzas uruguayas combatientes en Caseros y se impuso rápidamente como gorra militar por excelencia. Se usó con infinidad de variantes y modificaciones hasta inicios de la década de 1920”. 
Nos advierte el autor que su investigación ayuda a evitar que kepis de 1900 pasen por los utilizados en la Guerra del Paraguay o los usados en teatros se vendan como piezas de museo. 
“Como se dijo, los primeros quepíes que se vieron por estas tierras pertenecieron a tropas de origen uruguayo que formaron junto a los unitarios en las luchas civiles de la década de 1840. 
Los uruguayos se vistieron a la francesa desde muy temprana época, siendo de los primeros países latinoamericanos en llevar esa novedosa y cómoda prenda de cabeza. Entre otras unidades uruguayas” que vistieron el quepí, se puede mencionar a la Legión Francesa, con quepíes del primer modelo francés, o a la Legión de Garibaldinos Italianos, que llevaban quepíes de copa roja y banda verde, de los cuales se conserva algún original en el Museo Garibaldino de Montevideo. 
De las tropas uruguayas, el kepí pasó a las tropas de infantería que se plegaron al pronunciamiento de Urquiza, tal como se pueden ver en los daguerrotipos tomados a los oficiales argentinos que participaron en Caseros como Sarmiento y Pedemera”.
Julio Argentino Roca
Julio A. Roca, luciendo el kepi (1878)
La incorporación a nuestras fuerzas queda plasmada entonces: “El 18 de noviembre de 1852 se organizó la Infantería de Línea del nuevo estado. El decreto en su artículo 9° disponía el uniforme, señalándose quepi azul con guarniciones amarillas y el número del Batallón al frente. Poco después se decretó que el penacho del quepi debía ser verde. Por su parte la Caballería podía llevar quepies en campaña o altos y cónicos chacós de parada con forrajeras pendientes por detrás”.