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viernes, 14 de abril de 2023

El primer periodista argentino - Armando Alonso Piñeiro

 REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

167    


En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años. 

Publicamos a continuación un artículo del historiador Armando A. Piñeiro,  aparecido en el diario La Prensa del día 25 de Junio de 2006, en la columna Los fantasmas del pasado.
En ese artículo el autor realiza una serie de consideraciones sobre quien debe considerarse el primer periodista. 

 ¿Belgrano o Moreno?

por Armando Alonso Piñeiro


El martes pasado se recordó -aunque la efeméride turística burocrática insiste en celebrarlo un lunes- un nuevo aniversario de la muerte de Manuel Belgrano, y por ende, del Día de la Bandera.
En 1903, siendo Miguel de Unamuno rector de la Universidad de Salamanca, envió una carta al historiador argentino Adolfo Saldías, en uno de cuyos párrafos recordaba: "Mitre ha hecho que me enamore de Belgrano, que parece un personaje plutarquiano, un héroe de la antigüedad, sereno, ingenuo, sencillo y noble, aunque algo cándido".
Periodismo Manuel Belgrano
La ajustada definición del gran escritor español no podía ser más exacta, precisamente cuando lo califica de "cándido". Tan ingenuo era, que nunca se le ocurrió trabajar para la posteridad, sin que este pensamiento pueda ser endosado, por favor, a ningún otro prócer. Militar, abogado, educador, periodista -y ya se verá por qué insisto en esta última profesión-, mereció del citado Bartolomé Mitre, en ocasión de descubrirse la estatua del gran patricio, el 24 de septiembre de 1873, la siguiente reflexión: "El general Belgrano es una de aquellas figuras históricas que, lo mismo con una bandera o una espada, podría ser representada con la pluma del escritor o con el libro de la ley en las manos, o bendiciendo con ambas la cabeza de un niño deletreando en una cartilla; porque fue hombre de acción y hombre de pensamiento y porque a la vez que combatió por su creencia derramó a lo largo del surco de la vida la semilla fecunda de la instrucción y de la virtud".
Ahora bien. Hay una actividad en la existencia del creador de la enseña nacional no debidamente reconocida. Fue, en realidad, el primer periodista argentino. Lejos de mi ánimo desmerecer a Mariano Moreno, en cuyo honor se consagró el Día del Periodista el 7 de junio, por decisión del primer congreso del gremio, en 1938.
En 1973 publiqué mi libro “Manuel Belgrano, periodista”, en cuyas páginas demostré palmariamente que fue el primer periodista argentino al fundar y dirigir en el significativo año 1810 el Correo de Comercio, periódico de notable valor profesional, político y filosófico que hasta se dio el lugar de lanzar alguna vez una edición bilingüe.
Periodismo Mariano Moreno
Mariano Moreno fue uno de los redactores -no existe ninguna prueba documental de que haya sido su director- de La Gaceta de Buenos Aires, Órgano oficial de la Junta de Gobierno, vale decir, era un periódico gubernamental.
Pero Manuel Belgrano ya había afilado su oficio de diarista -como gustaba decirse en la época- en El Telégrafo Mercantil, Rural, Político-Económico e Historiográfico del Río de la Plata, dirigido por el coronel y abogado Francisco Antonio Cabello y Mesa. Pero antes aún, en 1804, y en su calidad de secretario del Real Consulado de Buenos Aires, como redactor de las actas del organismo realizó una extensa entrevista al cacique Juan Caniulangien, invitado por Belgrano el 6 de octubre a visitar el consulado. Allí aprovechó para interrogarlo con respeto y habilidad sobre temas tan disímiles como el conocimiento toponímico de la Colonia, el estado de las relaciones entre españoles e indígenas, qué abras tenía la cordillera de los Andes, los ríos que conocía y la descripción de nuevas regiones, ignoradas por los consulares.
Primer cronista argentino, sin duda. Podría darse también el honroso título de primer periodista a Juan Hipólito Vieytes, pero en todo caso sería una polémica abierta. Con todo respeto, de todos modos creo que Mariano Moreno ha quedado bastante atrás en estas primacías.

En este Blog -Revolviendo la biblioteca 123- podrá leerse un artículo sobre este tema titulado "El primer periodista argentino", del mismo autor, en el siguiente link: 

https://periodico-el-restaurador.blogspot.com/2023/07/belgrano-y-moreno-el-primer-periodista.html

lunes, 3 de abril de 2023

Moreno - Plan Revolucionario de Operaciones

REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

163

En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años. 

El 20 de mayo de 2007, se públicó en el suplemento Memoria del país "La revolución de Mayo" del diario La Prensa, sobre el Plan de Operaciones redactado por Mariano Moreno.

 Moreno trazó el plan de operaciones 

El siguiente texto es parte del ‘Plan Revolucionario de Operaciones’, concebido y redactado por Mariano Moreno y que representa uno de los documentos históricos más importantes de 1810

Moreno, Plan de operaciones
Mariano Moreno en su mes de trabajo. Óleo de Subercaseaux. 1908

“Señores de la Excelentísima Junta Gubernativa de las Provincias Unidas del Río de la Plata
“Volar a la espera de la alta y digna protección de V.E. los pensamientos de este Plan, en cumplimiento de la honorable comisión con que me he honrado, si no es ambición del deseo, es a lo menos un reconocimiento de gratitud a la Patria; ella solamente es el objeto que debe ocupar las ideas de todo buen ciudadano, cuya sagrada causa es la que me ha estimulado a sacrificar mis conocimientos en obsequio de su libertad, y desempeño de mi encargo. Tales son los justos motivos que al prestar el más solemne juramento ante ese Superior Gobierno hice presente a V.E., cuando, en atención a las objeciones que expuse, convencido de las honras, protestó V.E. que nunca podrían desconceptuarse mis conocimientos, si ellos no llegaban a llenar el hueco de la grande obra.
“En esta atención y cumplimiento de mi deber, sería un reo de lesa patria, digno de la mayor execración de mis conciudadanos, indigno de la protección y gracias que ella dispensa a sus defensores, si habiéndose hecho por sus representantes en mi persona, la confianza de un asunto en que sus ideas han de servir para regir en parte móvil de las operaciones que han de poner a cubierto el sistema continental de nuestra gloriosa insurrección, no me desprendiese de toda consideración aun para con la Patria misma, por lisonjear sus esperanzas con la vil hipocresía y servil adulación de unos pensamientos contrarios, que en lugar de conducirla a los grandes fines de la obra comenzada, sólo fuesen causa de desmoronar los débiles cimientos de ella; y en esta virtud, el carácter de la comisión y el  mío, combinando un torrente de razones,  las más sólidas y poderosas, uniformando sus ideas, me estrechan indispensablemente a manifestarme con toda la integridad propia de un verdadero patriota.
“La verdad es el signo más característico del hombre de bien; la resignación, el honor y la grandeza de ánimo en las arduas empresas, son las señales más evidentes de un corazón virtuoso, verdadero amante de la libertad de su patria; tales son los principios que me he propuesto seguir para desenvolver el cúmulo de reflexiones que me han parecido más conducentes para la salvación de la Patria, en el presente plan, sin que preocupación alguna política sea capaz de trastornar ni torcer la rectitud de mi carácter y responsabilidad.
“El emprendimiento de la obra de nuestra libertad, a la verdad, es tan grande, que por su aspecto tiene una similitud con los palacios de Siam, que con tan magníficas entradas, no presentan en su interior sino edificios bajos y débiles; pero la Providencia que desde lo alto examina la justicia de nuestra causa, la protegerá, sin duda, permitiendo que de los desastres saquemos lecciones las más importantes. Porque aunque algunos años antes de la instalación del nuevo gobierno se pensó, se habló, y se hicieron algunas combinaciones para realizar la obra de nuestra independencia; ¿diremos que fueron medios capaces y suficientes para realizar la obra de la independencia del Sud, pensarlo, hablarlo y prevenirlo? ¿Qué sacrificios hemos hecho, ni qué emprendimientos, que sean suficientes para que podamos tributarnos loores perpetuos por la preferencia de la primacía? ¿Qué planos y combinaciones han formado más laboriosas áreas, para evitar que se desplome un edificio que sin pensar en la solidez que debe estribar sus cimientos, queremos levantar con tanta precipitación? Permítaseme decir aquí, que a veces la casualidad es la madre de los acontecimientos, pues si no se dirige bien una revolución, si el espíritu de intriga y ambición sofoca el espíritu público, entonces vuelve otra vez el estado a caer en la más horrible anarquía. Patria mía, ¡Cuántas mutaciones tienes que sufrir!.
“La moderación fuera de tiempo no es cordura, ni es una verdad; al contrario, es una debilidad cuando se adopta un sistema que sus circunstancias no lo requieren; jamás en ningún tiempo de revolución, se vio adoptada por los gobernantes la moderación ni la tolerancia; el menor pensamiento de un hombre que sea contrario a un nuevo sistema, es un delito por la influencia y por el estrago que puede causar con su ejemplo, y su castigo es irremediable.
“Los cimientos de una nueva república nunca se han cimentado sino con el rigor y el castigo, mezclado con la sangre derramada de todos aquellos miembros que pudieran impedir sus progresos; pudiera citar los principios de la política y resultados que consiguieron los principales maestros de las revoluciones, que omito el hacerlo por ser notorias sus historias y por no diferir algunas reflexiones que se me ofrecen acerca de la justicia de nuestra causa, de la confianza que debemos tener en realizar nuestra obra, de la conducta que nos es más propicia observar, como igualmente de las demás máximas que podrán garantizar nuestros emprendimientos”.

jueves, 28 de julio de 2022

Belgrano y Moreno - El primer periodista argentino -Armando Alonso Piñeiro

REVOLVIENDO LA BIBLIOTECA

123 

En esta sección que llamamos "Revolviendo la biblioteca", incluimos distintos artículos de gran interés histórico, poco conocidos por el público en general, publicados hace ya muchísimos años. 

En el diario La Prensa, del 28 de marzo de 2010, fue publicado en la columna "Los fantasmas del pasado" un artículo sobre quien fue el primer periodista ¿Belgrano o Moreno?

El primer periodista argentino

por Armando Alonso Piñeiro 


Manuel Belgrano
El 3 de marzo pasado se cumplió el bicentenario del periódico “El Correo de Comercio”, fundado por Manuel Belgrano en aquella fecha del año 1810. Para recordarlo con justeza, el mismo día del aniversario el Museo General Belgrano publicó su breve suelto en un matutino porteño, y al recordar el hecho se añadía: “Belgrano confirmó ser nuestro primer periodista, ya que en 1801 fue redactor del Telégrafo Mercantil y precursor de la Revolución de Mayo”.

Confieso que me ha sido particularmente grato ver que mis reiterados trabajos en torno a un tema tan delicado -y posiblemente polémico, aunque no tanto- vayan siendo confirmados y reconocidos.

En 1973 comencé mis estudios sobre la primacía periodística del creador de nuestra insignia nacional con un libro titulado, precisamente, “Manuel Belgrano, periodista”. Siguieron otros volúmenes, e incluso en esta misma columna insistí con “¿Belgrano o Moreno?” (La Prensa, 25 de junio de 2006).

El asunto puede ser controversial, pero no lo es. El distinguido historiador José Torre Revello, al ocuparse de ello, afirmó en 1938 que el primer periodista de Buenos Aires había sido Francisco Antonio Cabello y Mesa al haber fundado “El Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiográfico' el 1 de abril de 1801. Erróneamente, se tomó al político y militar español como el periodista primigenio de la Argentina, cuando el citado historiador estableció puntillosamente que lo había sido de nuestra ciudad.

Aquel mismo año de 1938 las asociaciones profesionales consagraron a Mariano Moreno en el sitial de marras. Dado el indiscutible prestigio legendario del secretario de la Primera Junta, no hubo opiniones en contrario, a lo que debe agregarse el hecho de que la investigación histórica especializada no era abundante por entonces.

Pero Mariano Moreno era redactor de la “Gaceta de Buenos Aires”. En primer término, no existe prueba documental fehaciente de que la haya fundado, pues la resolución de la Junta estableció por sí misma que se iniciaba la publicación del órgano periodístico, sin ninguna denominación propia. Por otra parte, la Gaceta era el boletín oficial de gobierno, careciendo de la independencia indispensable de la prensa.

Frente a todo ello, la figura de Manuel Belgrano acumula multitud de evidencias más que significativas. En 1804, como secretario del Real Consulado de Buenos Aires, se convirtió en el primer cronista de nuestro país al efectuarle un extenso y preciso reportaje al cacique Juan Caniulangien, del cual pudieron desprenderse variados elementos geográficos, étnicos, hidrográficos, etcétera. Y asomado el siglo XIX, escribió numerosos artículos en el periódico de Cabello y Mesa.

Como lo he dicho hace años, “Belgrano configuraba el ideal del periodista, incluso y especialmente del periodista moderno, debido al carácter enciclopédico de sus conocimientos. Había viajado a España, permaneciendo en la península entre 1786 y 1794. Esos ocho años fueron decisivos en su formación, ya que le permitieron empaparse del substrato cultural y político europeo, con el inevitable acercamiento a una Francia en ebullición, pero siempre caracterizada por hondos fermentos ideológicos”.

Pero sin duda su máximo mérito fue fundar y dirigir el “Correo de Comercio”, convertido -al iniciar su publicación precisamente en 1810- en el último órgano periodístico del virreinato y el primero de la Argentina naciente. Las calificaciones sobre su vocación especializada se resumen en sus propias palabras, cuando afirmó que era una vergüenza “que la gran Capital dela América Meridional, digna de hoy de todas las atenciones dl mundo civilizado, no tuviese un periódico en que auténticamente se diese cuenta de los hechos que la harán eternamente memorable”.

Belgrano, pues, el primer periodista argentino.


En este Blog -Revolviendo la biblioteca 167- podrá leerse un artículo sobre este tema titulado "Belgrano o Moreno", del mismo autor, en el siguiente link:

https://periodico-el-restaurador.blogspot.com/2023/04/el-primer-periodista-argentino-armando.html